Egipto es uno de los países que posiblemente todos los viajeros quieren descubrir alguna vez en su vida. La época de los faraones, de las momias y de las pirámides es su gran atractivo, lo que explica que las Pirámides de Giza sean tan famosas, no es para menos. Llevan en pie más de 4000 años y en ellas aún se esconden secretos que nadie conoce. De hecho, otro gran misterio para los científicos es el cómo se pudieron construir. Muchos arqueólogos coinciden en que los bloques de piedra que formaron las pirámides fueron transportados gracias a un sistema de rampa que les permitía hacerlo con facilidad.

Su interior está dividido en cámaras y laberintos, además de muchos túneles que aún no han sido explorados y, posiblemente, ni siquiera descubiertos. Además, en el interior de la Gran Pirámide de Giza (una de las Siete Maravillas del Mundo) se encontró una gran cámara que se corresponde con una tumba, muy probablemente del faraón Khufu. Algo que impresiona aún más es que esta no tiene cuatro lados, sino ocho perfectamente iguales ya que cada uno de los cuatro lados se divide en dos.

A través de una serie de experimentos químicos, siempre sin destrozar el entorno, han descubierto varias tumbas como es la de Tutankamón en la Gran Pirámide. Se han observado diferencias térmicas entre unas cámaras y otras, lo que hace pensar que algunas podrían ser también cámaras funerarias. De hecho, en un estudio se vio que la cámara de Tutankamón guardaba una cámara secreta, lo que hizo pensar que la caja funeraria de la reina Nefertiti podía estar en su interior. Sin embargo, esto fue finalmente desmentido.

Lo que hay dentro de las pirámides, así como su manera de construirlas es todavía un misterio. Con el avance tecnológico y las nuevas técnicas de expedición arqueológica puede que cada vez estemos más cerca de la verdad. Pero, quién sabe, los egipcios tenían todo planeado para que nadie entrara en sus lugares sagrados.