Estamos acostumbrados a que desde Asia nos lleguen las iniciativas más curiosas en torno a las cafeterías y restaurantes. Hace poco os hablábamos de Harry, que abría en Japón permitiendo tomar un café con erizos. También en ese país encontramos cafeterías con otros animales, desde cabras, búhos y serpientes a conejos. Y precisamente estos pequeños animales son los protagonistas ahora en China.

En Hong Kong ha abierto Rabbitland, el primer café de China en contar con estos animales como protagonistas. La gran novedad es que, a diferencia del Bunny Rabbit Café de Asakusa (Tokio), en el chino es posible disfrutar con los propios conejos, que no están enjaulados, sino en pleno local.

Rabbitland

La idea es del joven Teddy Chui, de 29 años, que quiso abrir esta cafetería tan especial en el distrito de Causeway Bay. Allí es posible disfrutar de una docena de conejos, muchos de los cuales fueron adoptados tras ser abandonados por sus dueños (en Hong Kong se calcula que se abandonan 200 al año, sobre todo porque es costumbre regalarlos por los cumpleaños pero luego se ve incompatible con la vida en un piso). Y el café se acompaña con diferentes sándwiches y snacks de todo tipo (patatas fritas, frutos secos…).

Eso sí, es importante reservar previamente, ya que la idea es que la experiencia sea tranquila y los conejos puedan ser cuidados y alimentados por los clientes, pero siempre en un ambiente donde no se asusten. De hecho, hay reglas sobre cómo cogerlos, acariciarlos o qué no hacer (por ejemplo, tirarles de las orejas).

Rabbitland

Rabbitland ya ha demostrado ser todo un éxito, sobre todo porque ha atraído a muchos tipos de clientes, desde padres que se acercan allí con sus hijos a grupos de jóvenes que no dudan en hacerse mil fotos con los pequeños animales.

Los conejos también llaman la atención por sus nombres. Los han bautizado con nombres como Sésamo y Algodón de Azúcar, y muchos ya tienen a su favorito en la tienda. Es como tener mascota, pero sin necesidad de que se queden en casa, donde tampoco tienen el espacio necesario muchas veces (más en ciudades como Hong Kong).