El último viaje del año

El último viaje del año

¿Por qué pasar Fin de Año en Viena es la mejor idea del mundo?

Siempre es bien alejarte de la rutina y disfrutar de una fiesta tan especial como Fin de Año lejos de casa. Si apuestas por Viena, nunca fallarás. Te contamos por qué.

Rosa Suria | Madrid
| 25/12/2018
Fin de año
Fin de año | Viena

La de Fin de Año es una de las celebraciones más especiales no sólo de la Navidad, sino de todo el año, valga la redundancia. Nos despedimos de 365 días que han estado cargados de recuerdos, buenos o malos, y nos encaminamos hacia una nueva etapa, esperanzados y deseosos de lograr aquellas metas que nos marcamos. Pero, además, la noche en la que transitamos del 31 de diciembre al 1 de enero es una noche en la que nos olvidamos de los problemas, somos nosotros mismos y nos dejamos llevar por la felicidad y por las ganas de disfrutar hasta que salga el sol. No importa donde lo celebremos, siempre es inolvidable e incomparable. Aunque… ¿y si probamos a viajar para hacerlo?

Navidad | Viena

Cualquier excusa es buena para un viaje, y celebrar la Nochevieja lejos de casa es una de las mejores que se nos ocurre. Prácticamente cualquier destino es válido, todos tienen su encanto, su interés, su por qué, pero hay algunos que marcan la diferencia. Y entre ellos, a la cabeza, encontramos Viena. La capital de Austria, una de las ciudades más bellas y especiales de nuestra vieja Europa, es el destino perfecto para celebrar Fin de Año, una urbe que te acogerá y te regalará una de las mejores noches de tu vida.

Lejos de lo que pueda parecer, Viena es una de las ciudades más vivas del mundo, y en una ocasión tan especial no iba a ser diferente. La capital austriaca ofrece numerosas opciones para celebrar la Nochevieja y para hacerlo en compañía. Y es que el 31 de diciembre, las calles de Viena se inundan de personas con ganas de disfrutar y de compartir la alegría y la ilusión con el resto. Ese ambiente que tanto echamos de menos en las Navidades actuales sigue presente allí, algo que sorprenderá mucho a los viajeros de otras zonas del mundo, en las que estas fiestas sólo significan compras, gastos y compromisos.

Navidad | Viena

La fiesta empieza pronto allí, en torno a las 2 de la tarde del 31 de diciembre, con el Silvesterpfad o Sendero de San Silvestre. Se trata de un recorrido por las calles del centro de la ciudad, en el que nos vamos topando con numerosos puestos de artesanía y gastronomía, así como diferentes escenarios en los que se puede disfrutar de espectáculos de todo tipo. Hasta las dos de la madrugada, una enorme hilera de gente desfila por estas calles, bailando, cantando, sonriendo y despidiendo el año de la mejor manera posible, acompañados de comida típica y del clásico vino caliente especiado.

Conforme se acercan las 12 de la noche, la Rathausplatz, la plaza del Ayuntamiento, se va llenando de gente. Este es el punto principal para seguir las míticas campanadas dentro de Viena, el eje de todo. La enorme plaza, decorada con luces de Navidad y repleta de puestos de todo tipo, recoge toda la vida de la capital durante unos minutos y culmina la fiesta con un espectáculo de fuegos artificiales y música en directo, que cierra con el Danubio Azul. Pero este no es el único lugar de la ciudad para pasar de un año a otro, la Stephansplatz, en la que también hay música en directo, y el Wiener Prater, el parque de atracciones, también se han convertido en puntos escogidos por la gente.

Navidad | Viena

Tras esto, la fiesta no acaba. Los puestos siguen ofreciendo todo tipo de comidas, así como diferentes figuras del cerdito de la suerte típico del lugar, y los escenarios continúan con sus conciertos en directo. Todo ello en las calles, donde tienen lugar la mayor parte de las celebraciones de Fin de Año en Viena.

Sin embargo, el plato fuerte llega la mañana del 1 de enero. El conocidísimo Concierto de Año Nuevo lleva celebrándose más de 60 años y continúa siendo uno de los eventos más seguidos a nivel mundial. Tiene lugar en la Sala Dorada del Musikverein y la protagonista, además de la música, es la Orquesta Filarmónica de Viena. Como bien sabrás, conseguir entradas no es nada sencillo, y el proceso comienza un año antes de su celebración, pero merece enormemente la pena. El precio de las entradas varía entre unos 30 euros a 1.000, por lo que existen opciones para todos los bolsillos. Pero si por algún casual no logras hacerte con las tuyas, también podrás disfrutar de los ensayos de la orquesta, el día 30, o del concierto ofrecido la tarde del 31.

Como ves, la fiesta, la hermandad y la música son varios de los ejes centrales de las celebraciones de Fin de Año en Viena, en algunos aspectos bastante diferentes a lo que estamos acostumbrados. Y todo ello, por supuesto, rodeado de la increíble belleza de la capital austriaca, que sigue hipnotizando a todo aquel que se decide a conocerla.

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