Solemos hablar mucho y con razón de las bondades de la gastronomía mediterránea porque se trata de una tradición gastronómica en la que confluyen lo rico y lo saludable, lo que la convierte en un modo delicioso de alimentarse que, además, cuida de nuestra salud; pero en España sabemos también mucho de las bondades de la que podríamos llamar gastronomía atlántica, sabemos tanto que todo el norte atlántico y cantábrico de España, de Galicia al País Vasco, es un destino común de turismo gastronómico.

La tradición gastronómica atlántica tiene en común con la gastronómica la importancia en sus recetas de los productos del mar y se diferencia de ella (al menos en algunos de sus platos más representativos) en que la Atlántica está pensada para alimentar inviernos fríos de los que necesitan un extra de calorías como las que aporta un caldo o un plato de fabes, mientras la mediterránea tiende más a la frescura de sus huertos también en sus platos porque aquí el clima es más cálido.

Si piensas en gastronomías amigas de nuestro buen comer valenciano, catalán o andaluz seguro que piensas en Francia o en Italia y no irás mal encaminado pero ¿cuáles son las gastronomías amigas de nuestro buen comer atlántico? seguro que piensas que la tradición gastronómica inglesa no está a la altura de, por ejemplo, San Sebastián, una de las mejores ciudades para comer del mundo, cabe que sí concedas ese privilegio a Francia en su zona del Golfo de Vizcaya y el Canal de la Mancha pero, más que ninguna otra, la gastronomía más similar a nuestra tradición atlántica es, sin duda, la portuguesa.

La gastronomía portuguesa es muy de mar y varía notablemente de norte a sur, en el norte es más similar a la gallega y cuenta con platos de los que calientan el cuerpo como el caldo verde además de regar sus platos con un vino de los que ‘quitan el sentí o’ (el Oporto), llegando al sur son más de mariscos y pescados a la plancha al estilo mediterráneo y, entre lo uno y lo otro y entremezclado con todo ello, la pasión portuguesa por el dulce que confluye siempre en un pastel de Belem.

Para que no te vuelvas loco cuando visites Portugal y quieras comértelo todo, te recomendamos 5 platos que tienes que probar:

Caldo Verde

Es un plato tan típico de la gastronomía portuguesa como el bacalao, especialmente en el norte del país; nos recuerda al clásico pote gallego (aunque se prepara de modo diferente), de hecho se prepara con berza gallega y la receta portuguesa tiene su origen en la zona del Miño, en Galicia. Es un plato ideal para probarlo, por ejemplo en la ciudad de Oporto.

Caldo Verde | De Mateus Hidalgo - Trabajo propio, CC BY-SA 2.5 b

Bacalao

El bacalao es algo así como el rey de la gastronomía portuguesa, lo preparan de mil formas y maneras y, elijas la receta que elijas, te sabrá a gloria; asado, a la parrilla, rebozado, guisado, con patatas, desmigado… Cómelo como quieras y en cualquier lugar de Portugal.

Francesinha | De José Raeiro - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0 en Wikimedia Commons

Francesinha

Este plato, a medio camino entre el sándwich y la lasaña, tiene su origen en la zona de Oporto y ligero, lo que entendemos por ligero, no es: como buen sándwich consiste en un bocadillo que, en este caso, se prepara con pan de molde, el relleno se compone de una rica mezcla de carnes que incluye jamón cocido, filete de ternera, mortadela y carne de cerdo; se cubre con queso y se gratina, finalmente se le da su toque especial al bañarlo con una salsa picante preparada, entre otros ingredientes, con cerveza y tomate. Para rematar el festival de calorías, suele servirse con patatas fritas.

Cataplana | Pixabay

Cataplana

La Cataplana es un plato típico del sur de Portugal así llamado por el recipiente en el que se prepara, lo cierto es que se trata de un plato que nos recuerda más a la gastronomía mediterránea que a la atlántica y que, de hecho, es de origen árabe; se prepara en un recipiente más alto que una paellera pero más bajo que una cazuela cuya tapa es también cóncava y entre sus ingredientes principales están diferentes tipos de mariscos o pescados, también carnes (especialmente de cerdo) siempre acompañadas de cebollas, especias, patatas y algunas verduras: se colocan todos los ingredientes en crudo en la cataplana, se cierra y se cocina el plato al vapor.

Feijoada | De Adrião - Trabajo propio, CC BY 3.0 en Wikimedia Commons

Feijoada

La feijoada tiene fama mundial como uno de los platos más representativos de la gastronomía brasileña pero su origen hay que buscarlo en Portugal; su ingrediente principal son los frijoles blancos o rojos (en Brasil utilizan frijoles negros pero en Portugal no son tan comunes) y carne de cerdo en salazón. La receta también lleva arroz (algo que no debe sorprendernos, hace ya tiempo que hemos descubierto que la mezcla del arroz y la legumbre da como resultado una proteína mejor incluso que la del huevo, de ahí que nos hayamos acostumbrado a echar un puñado de arroz a los guisos de lentejas, por ejemplo).

Y después de estos platos tan ricos ¿vas a quedarte sin postre? ni se te ocurra… Portugal es un país muy dulce, seguro que conoces sus famosos pastelitos de nata (pastéis de Belém) pero lo cierto es que puedes dejarte conquistar por cualquiera de los dulces artesanos que encontrarás en sus pastelerías y, si estás en la zona de Lisboa, endúlzate la boca con un arroz doce.