UN DESTINO PARADISÍACO AL SUR DEL PAÍS

UN DESTINO PARADISÍACO AL SUR DEL PAÍS

Paraty, la joya colonial de Brasil

Siglos de historia, naturaleza virgen y playas tropicales se dan cita en uno de los rincones más interesantes de la historia Moderna de Brasil. Durante el periodo portugués, Paraty fue todo un puerto comercial, un legado que hoy se visita al tiempo que se disfruta de una costa única.

A tan solo 250 kilómetros de Río de Janeiro, Paraty fue en tiempos un importante centro comercial durante el período colonial. Declarada de Interés Público por el Servicio del Patrimonio histórico y artístico nacional en 1958, esta ciudad brasileña conserva uno de los conjuntos arquitectónicos más bonitos del país, que data del siglo XVI. Calles empedradas, de adoquines irregulares, se unen a casas bajas de paredes blancas, con puertas y ventanas con contrafuertes que hoy están protegidas, y a las que solo se puede acceder a pie.

El casco histórico, un fuerte del año 1600, museos y tiendas de artesanías nos hacen retroceder en el tiempo. Patrimonio Nacional la ciudad es candidata a Patrimonio de la Humanidad. La masonería dejó su fuerte marca en las fachadas de las casas de dos pisos, con dibujos geométricos en relieve. Las calles están protegidas por cadenas que impiden el paso de los coches. El encanto colonial atrapa a todos aquellos que se adentran en el centro de esta ciudad costera, vinculada al comercio del oro y del café en el período colonial.

Todavía hoy se puede ver cómo se procesaba el azúcar y el proceso y la fabricación artesanal de los productos destilados. Uno de los productos más tradicionales de Paraty es la cachaça, que es aguardiente elaborado con caña de azúcar. También se puede visitar el Caminho do Ouro, del siglo XVIII , que daba salida al oro de las minas (un recorrido que hay que realizar con guía a través de la selva tropical). Se sale de Penha y se llega a una construcción en la que se almuerza. Las vistas de la bahía de Paraty desde allí son espectaculares. Este fue el mayor puerto exportador de oro de Brasil durante el periodo colonial.

Hoy las mansiones coloniales albergan tiendas, hoteles y restaurantes; y por la noche, el centro es el lugar ideal para dar un paseo, divertirse, comer y hacer compras. En la Casa de la Cultura siempre se puede ver espectáculos, obras de teatro, exposiciones y eventos. Y una curiosidad más: esta ciudad junto al Atlántico y entre dos ríos a menudo está a merced de las mareas que inundan parte de sus calles empedradas. La hora de la pleamar es el momento ideal para observar como la marea invade las calles de Paraty, y cuidado con la subida de la marea en noches de luna llena, ya que podemos quedar aislados dependiendo de la zona en la que nos encontremos.

Ubicada en la Sierra de Bocaina, en la costa verde de Rio de Janeiro, Paraty no solo es un paradisíaco lugar de vacaciones, sino también es un viaje en el tiempo, un refugio para desconectar. Pero esta joya colonial ofrece al visitante mucho más que un casco histórico excepcional. Playas tropicales paradisíacas, algunas con pequeñas casitas de pescadores; aventura, turismo ecológico y naturaleza virgen tienen aquí su espacio. Igual que los senderos para hacer excursiones, cascadas, el Parque Nacional da Serra da Bocaina y la Reserva da Joatinga.

Se pueden hacer salidas en barco para conocer la bahía y sus islas, ir a las playas o en busca de los mejores lugares para bucear. Para eso último, nada como las islas Catimbau, Ganchos, Comprida, Ratos, Meros, Algodáo y Praia Grande da Deserta. Hay cuatro empresas de buceo en la ciudad.

Las playas más espectaculares de Paraty son las que están en la bahía y solo se puede llegar a ellas en barco. Varias compañías ofrecen estas excursiones, y también se puede contratar a alguno de los pescadores locales. A las de playas de Trindade y Paraty-Mirim es mejor ir en autobús; y se puede pasar allí todo el día. Durante el período colonial, Paraty-Mirim era el lugar donde desembarcaban los esclavos. De aquella época es la pequeña Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, construida en 1746.

La playa de Jabaquara es famosa por su barro medicinal. Y cerca del centro, Ponta Negra, por sus olas y la tranquilidad. Si buscas algo más de aventura puedes ir hasta la desértica playa de Saco do Mamanguá en un área de protección ambiental con manglares, rocas y una cascada, a la que se llega en barco desde Paraty-Mirim.

Paraty es destino tropical, paradisíaco, virgen y encantador al sur de Brasil, ideal para aventureros. Descúbrelo.

Más información:
Turismo Paraty

Marta Rivas | Madrid
| 16/06/2015

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