Si eres poco amante de volar, seguro que encuentras en este listado doce razones para seguir pensando de esa manera. Sin embargo, son situaciones que se dan tan poco en la historia que si llaman la atención es, precisamente, por lo extraño que es que suceda.

1. La ingeniería de las turbinas, al aire. Que se levanten los paneles que recubren los motores de un avión es poco probable, pero esto es lo que pasó a un avión tras despegar en Phoenix (Estados Unidos). Volvió a aterrizar a los 20 minutos sin incidentes.

El motor, al aire en pleno vuelo

2. Turbulencias muy fuertes con pasajeros aterrados. No hay nada peor que magnificar una situación delicada. Es lo que les pasó a los pasajeros de este vuelo de Etihad, que, ante unas fuertes turbulencias, empezaron a gritar y rezar por sus vidas.

3. Puertas no bien presurizadas. Acostumbrados a oír que los auxiliares contorlan el cierre perfecto y estanco de las puertas, llama la atención que se dejen una entreabierta, como ocurrió este año en un avión coreano de pasajeros. Fue grabado en vídeo.

4. Que se haga una grieta en la pared de la cabina. No ocurrió nada, pero menudo susto el de los pasajeros que en 2014 vieron cómo los paneles de las paredes se venían abajo en un vuelo de San Francisco a Dallas de American Airlines...

5. Que haya un incendio en el motor. Es lo que ocurrió en septiembre de 2014 en un vuelo que despegó de Barcelona rumbo a Rusia. Fue necesario un aterrizaje de emergencia en El Prat al observarse el fuego recién despegados y con el motor que se incendió apagado.

6. 'Atacado' por drones. Es un peligro bastante nuevo, en tanto que han empezado a proliferar hace poco tiempo. Pero lo suficiente como para que ya se haya advertido de su peligro, como ocurrió en el aeropuerto de Heathrow con uno que casi roza un Airbus 320.

7. Casi se choca en las pistas. Un roce entre aviones es bastante preocupante, máxime si en con uno de ellos aterrizando, como pasó en El Prat en julio de 2014. Un avión se cruzó por la pista justo cuando aterrizaba otro. La grabación en vídeo no puede ser más impactante.

8. Animales sueltos en la cabina. No es lo mismo un animal que otro, pero si son serpientes, toca preocuparse. Es lo que le pasó a los pasajeros de un avión australiano, que vieron hacerse realidad la película.

9. El avión se rompa en el aterrizaje. Piezas que, del impacto, salen disparadas y, a veces, se han impactado en el propio fuselaje, con un impacto de un sonido casi como si nos estuvieran bombardeando. Esto ocurrió en Canadá en 2014.

10. Horas encerrados. No se teme por la vida de nadie, pero estar dentro de un avión, ya embarcados pero sin poder salir del aparato y este parado en la terminal porque no tiene aun permiso para empezar el rodaje es más frecuente de lo que nos gustaría. La sensación de calor (suele estar el aire acondicionado apagado) y agobio es impresionante.