Praga es una capital preciosa que merece muchísimo la pena visitar. No es demasiado grande, está bien comunicada pero lo mejor es que puedes recorrerla perfectamente a pie. Es ideal, incluso, para aquellos que se animan a hacer un viaje en solitario por primera vez. ¿Por qué? Justamente por lo que acabamos de decir hace tan solo un momento. Praga es acogedora y, por tanto, te hará sentir bien.

Pero aunque en general es bonita, hay algunos lugares que por alguna razón atrapan más que el resto. En total vamos a hablar de cuatro, puesto que por norma general son los que más llaman la atención. Eso sí, ten en cuenta que además de éstos te quedarán muchos más por descubrir.

Castillo

La capital de la República Checa tiene mucho que contar a nivel social, cultural e histórico. Y parte de ese pasado puede verse en su castillo. Hablamos de una edificación que es en realidad una gran obra arquitectónica. Y, pese a los incendios que ha sufrido, sigue siendo un lugar emblemático de Praga.

Catedral de San Vito | Praga

Catedral de San Vito

Aunque la Catedral de San Vito forma parte del conjunto arquitectónico que acabamos de citar, merece reconocimiento propio. Y es que no solamente es la mayor representación del gótico de Praga sino que hablamos de la catedral más importante de la República Checa. Además, para algunos también es una de las más bonitas de todo el continente europeo. Dicho esto, ¿tienes alguna duda de que te atrapará?

Reloj astronómico | Praga

Reloj Astronómico

Este reloj medieval de la ciudad de Praga no es solamente conocido en su ciudad o a nivel nacional. ¡Lo conoces alrededor del mundo! Y es que se trata del reloj más antiguo de toda Europa. En concreto, se construyó en el año 1410 y su creador fue el relojero Hanus. Sin duda, te gustará verlo de primera mano y para ello deberás mirar en una de las paredes del Ayuntamiento de la ciudad.

Plaza Ciudad Vieja | Praga

Plaza de la Ciudad Vieja

En muchas ocasiones hablas escuchado hablar de plazas con encanto y ésta de Praga es una de las que conforman la lista. Es una de las más bellas de toda Europa, está repleta de vida, de casas con preciosas fachadas y de edificios históricos. Seguramente, en tu viaje a Praga, debas pasar por ella en varias ocasiones. Pero si no te va de camino no importa: siempre querrás volver.