Lubeca fue, durante la Edad Media, una ciudad de notable importancia, era la capital de una poderosa confederación comercial llamada Liga Hanseática; han pasado siglos desde entonces y Lubeca ya no es lo era pero mantiene su magnífico encanto histórico, una majestuosidad que debe, en gran medida, a sus edificios góticos y también al hecho de ser la primera ciudad occidental de la costa del mar Báltico y la reina de las ciudades hanseáticas (un adjetivo, el de hanseática, que puede que, a bote pronto, no nos diga mucho pero que gana significado e importancia cuando descubrimos que las ciudades hanseáticas, de las cuales Lubeca era la capital, crecieron y florecieron gracias al libre comercio y la burguesía empresarial).

Costa báltica en Lubeca | Imágenes cortesía de The GNTB

Nos sobran los motivos para visitar Lubeca pero su casco histórico aglutina muchos de ellos, se trata de una zona rodeada de agua en la que destacan las siete torres de sus cinco iglesias principales, una estampa espectacular que es Patrimonio de la Humanidad desde los años 80; caminando por Lubeca estarás paseando a través de la historia artística de Europa, te impactarán sus monumentos góticos, te enamorarán los renacentistas, te sorprenderán los barrocos y también los propios del clasicismo, no hay corriente artística que no tenga su representación en Lubeca.

Claro que, entre tanta historia y tanta belleza, hay siempre visitas ineludibles, la primera de todas ellas es la iglesia Marienkirche, el templo más espectacular de Lubeca y de toda la zona del Báltico; este templo tiene la bóveda de ladrillo más alta del mundo y domina todo el casco antiguo de la ciudad; junto a ella es también de notable importancia el MuK, el Centro de la Música y de Congresos que, en contraposición con la iglesia Marienkirche, es un edificio moderno.

Holsten Gate | Imágenes cortesía de The GNTB

Hay más arquitectura que disfrutar en Lubeca y están en la zona del casco antiguo que rodea el Ayuntamiento de la ciudad: el castillo-convento Burgkloster es uno de los imperdibles de este bello enclave del mar báltico, te encantará también pasear por el Koberg, un barrio del S.XIII magníficamente conservado con su iglesia (la Iglesia de Santiago), su hospital (Hospital del Espíritu Santo) y otros edificios entre las calles GlockengieBer y AegidienstraBe que son los que componen lo que era en época medieval el barrio de los patricios, allí está la iglesia de Sa Pedro, la catedral y la famosa Puerta de Holsten que es, además, símbolo de la ciudad.

Lubeca | Imágenes cortesía de The GNTB

Y no creas que eso es todo, la ciudad de Lubeca nos ofrece al menos tres visitas imperdibles más que son a su vez tres visitas ligadas a otros tantos personajes notables cuya vida está unida, de uno u otro modo, a la ciudad: se trata de la Casa de Günter Grass, donde podrás ver parte de la obra artística del famoso escritor galardonado con el Nobel de Literatura; la casa de Willy Brandt, que es un museo conmemorativo del Premio Nobel de la Paz y Ex-Canciller alemán; y el Cetro Heinrich y Thomas Mann.

Mazapán | Imágenes cortesía de The GNTB

Además, para sazonar una visita a Lubeca, te encantará saber que al caer la tarde la ciudad sigue viva en sus múltiples tabernas, restaurantes, clubes y discotecas.

Y no olvides, menos aún en esta época del año, degustar una de las mayores delicias de Lubeca: su mazapán de almendras.

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