Hay edificios que resulta imposible negar qué es lo que son. La arquitectura es la mejor forma de reflejar una sociedad, se adapta a sus cambios, a las modas y también a los gustos de los ciudadanos. Y como ocurre con la mayoría de las cosas, tenemos ideas preconcebidas que nos ayudan a identificar los lugares rápidamente. Por ejemplo, resulta impensable imaginarse el edificio que alberga un banco de colores vibrantes, o una guardería infantil con líneas rectas, firmes y sin lugar para el color. Por eso los bancos suelen tener columnas y fachadas que transmiten seriedad y seguridad, características que transmiten a todos los que entran en ellos en tan solo un vistazo. Pero hay algunas excepciones, en las que arquitectos han dejado volar la imaginación y han querido mostrar a todo el mundo la belleza que guardan esos edificios en su interior haciendo uso de formas imposibles, diseños extraños e ideas geniales. Un claro ejemplo de ello es la Kansas City Public Library, una de las bibliotecas más originales del planeta. Se encuentra en el estado estadounidense de Missouri y cumple la función de la biblioteca pública de la localidad de Kansas City. Es uno de los edificios que forman el conjunto de la sede y está compuesto por una hilera de libros. Un total de 22 títulos que han sido elegidos según los gustos de los habitantes de la ciudad. Romeo y Julieta, El hombre invisible, El señor de los anillos, Matar a un ruiseñor… y otros tantos, junto con otros grandes éxitos de Dickens, Lao Tzu, Bradbury e incluso Platón. Cada uno de un color, con un lomo diferente, simulando los libros reales que ocupan las estanterías de la biblioteca y tienen un lugar privilegiado en las mesillas de noche de algunas personas. Cada libro mide unos 7 metros de alto y aproximadamente 3 de ancho. Una originalidad que atrae a muchos lectores que al entrar en su interior quedan aún más sorprendidos, puesto que hay una gran colección de títulos y también instalaciones como un cine para ver las películas que están de préstamo en la sección de video. El edificio anterior de la biblioteca se fundó en el año 1873 y ha sido reformado parte para convertirlo en lo que hoy en día es. Se encuentra en el 10th Street de Kansas City y además de una colección de libros típica de cualquier biblioteca, cuenta con colecciones especiales de historia local que incluyen materiales como noticias del periódico, tarjetas postales, fotografías y mapas desde los inicios de la ciudad. Sin duda, una parada obligatoria para aquellos amantes de la lectura que pasen unos días en Kansas City o en los alrededores. La visita merece la pena y es un auténtico homenaje a la literatura.