ESTONIA
Esto es lo que puedes disfrutar de Estonia en enero
En Estonia en enero hace un frío intenso (bajo cero…), los días son cortos y la nieve es la reina del país.

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Y, a pesar del frío y de la nieve, o precisamente por eso, enero es un mes estupendo para conocer el país porque, además, hay poca afluencia turística lo que hace más fácil y menos agobiante disfrutar de las diferentes visitas. Claro que no es lo mismo visitar Estonia en enero que hacerlo en julio ¿qué es lo que no te puedes perder del país en el primer mes de año? A continuación te lo contamos.
Tallin bajo la nieve

En cualquier lista que proponga lugares a visitar en Estonia estará su capital, Tallin, pero es que en enero, cuando su casco histórico que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO luce nevado y bajo una cálida iluminación, la estampa es de una belleza imponente; además hay no pocos cafés en los que resguardarte del frío y degustar algo caliente. No hay colas en los museos y las vistas desde miradores como los de Kohtuotsa y Patkuli son de escándalo.
Parque Nacional de Lahemaa

Casi la quinta parte del territorio estonio es natural y está protegido y es que más de la mitad Estonia es bosque lo que nos permite hacernos una idea de cuán rica es la vida salvaje en el país; en enero se recomienda especialmente visitar, de entre todos los enclaves naturales del país, el Parque Nacional de Lahemaa porque, además de ser uno de los parques más extensos del país, abarca los cabos e islas del norte de Estonia que en invierno lucen espectaculares.
Voromaa y Pärnu

Los balnearios, temas y spas son al invierno lo que la playa al verano y en Estonia se pueden disfrutar a placer ¿dónde? La región de Voromaa es particularmente famosa por la sauna de humo, tanto es así que ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, algunas se han construido en forma de iglús y sobre cuerpos acuáticos; otro enclave importante para el turismo de bienestar en Estonia es Pärnu, a orillas del Báltico, es ahí donde encontrarás los spas más famoso del país.
Gastronomía invernal

La gastronomía invernal en Estonia sabe a conservas, setas, verduras y pescados que han sido recolectados y marinados para alimentar el frío invierno: el sauerkraut (o chucrut), calabaza en escabeche, pan de jengibre o platos de cerdo o anguila son algunos de los sabores tradicionales estonios que se pueden degustar en enero en los restaurantes del país.
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