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Este es el viaje perfecto para conocer Escocia en una semana

¿Planeando un viaje a Escocia y sin saber bien cómo organizar tu tiempo? Te contamos de qué manera puedes aprovechar al máximo una semana en el país.

Isla de Skye, Escocia

Wikipedia Isla de Skye, Escocia

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Judith Torquemada | Madrid
| 19.08.2018 22:07

Escocia es uno de esos países en los que uno podría permanecer meses enteros sintiendo que aún le queda mucho por ver. No hay dos montañas iguales, no hay dos lagos iguales, no hay dos costas iguales. No hay dos paisajes iguales, ni hay dos pueblos que sean similares aunque tengan sus semejanzas. Y si uno conecta con esta tierra, todo el tiempo del mundo le parecerá insuficiente.

Pero por algún lado hay que empezar, y es posible trazar una ruta de siete días que nos permita movernos por todo el país (más o menos) y decidir si somos más de las Tierras Altas o si nos hemos encariñado con algún conjunto de pueblos que encontremos por el camino. No podemos conocer Escocia al cien por cien solo con siete días, pero como decimos puede ser un buen comienzo.

La siguiente ruta está pensado para aquellos que no tienen miedo a coger un coche y lanzarse a la aventura, pues son muchas horas de carretera que, por otro lado, no son ningún problema: los impresionantes paisajes que dejaremos a ambos lados harán que el recorrido sea muy ameno. Es posible que esta ruta también valga tirando del transporte público del país, aunque se complicará y quizá requiera de más días para realizarse. ¿Empezamos?

Edimburgo, Escocia | Wikipedia

Día 1. Nuestro camino empieza en Edimburgo, la capital de Escocia. La segunda ciudad más poblada del país tiene muchos atractivos turísticos que ofrecer y sin duda es una ciudad pensada para ello, sin perder en cualquier caso su encanto. El casco antiguo, el centro de la ciudad, es una delicia para los cinco sentidos. En un día podrás pasearla con tranquilidad, disfrutar de su imponente castillo, incluso acercarte a la costa o subir al conocido Asiento de Arthur, un monte de 250 metros de altitud perfecto para los amantes del senderismo.

Castillo de Dunottar, Escocia | Wikipedia

Día 2. Amanecemos pronto y lo hacemos para aprovechar el día. Nuestra primera parada ha de ser Stirling, una ciudad situada a tan solo una hora de la capital y con mucho por ofrecer: un castillo medieval de los más famosos de Escocia y el monumento a William Wallace, entre otras cosas. Aunque una mañana puede quedarse corta, recordamos que solo estamos de paso, y nuestro siguiente destino se encuentra a dos horas: Aberdeen. Subimos al noreste del país para descubrir Aberdeen, una interesante ciudad que nos dará otra visión de Escocia. Aunque la ciudad puede tomaros toda la tarde y parte de la noche, os aconsejamos que os escapéis (o que acudáis antes a él) al castillo de Dunnottar, asentado sobre un precipicio con unas vistas espectaculares.

Drumnadrochit, Escocia | Wikipedia

Día 3. Inverness, la conocida capital de las Tierras Altas, es nuestra siguiente parada, pero no nos detenemos más que lo necesario: pasaremos en la ciudad la noche, pero no podemos quedarnos por el momento. A tan solo media hora de Inverness se encuentra el Lago Ness, que no necesita presentación de ningún tipo. A su alrededor, preciosos pueblos como Drumnadrochit pueden ocupar nuestra mañana y también, si no queremos abandonarlo, parte de nuestra tarde. Inverness es también una ciudad interesante, pero entendemos que todo quede supeditado a uno de los lagos más conocidos del mundo y a sus preciosos alrededores. Lo dejaremos a elección de los protagonistas de esta aventura, teniendo siempre en cuenta que nuestra noche se encuentra en Inverness, por lo que podremos recorrerla bajo la luz de las estrellas.

Wick, Escocia | Wikipedia

Día 4. Seguimos subiendo, ya conscientes de que nos encontramos en las Tierras Altas de Escocia, uno de los territorios más aclamados de todo el planeta. A estas alturas entenderemos por qué es así. Nos dirigimos, en esta ocasión, tan al Norte como podamos. Os proponemos como destino Wick, un pueblo de ocho mil habitantes donde disfrutaremos de un agradable paseo con el mar como telón de fondo. De nuevo a elección de quienes vayan a seguir esta ruta dejamos la posibilidad de bajar unos cuantos kilómetros al sur: Ullapool es uno de los pueblos más interesantes de las Tierras Altas, pues es uno de los núcleos de población más grandes de éstas y, además, conserva una gran belleza. Pasar la noche en el lugar es una buena opción, más teniendo en cuenta que nos prepara para nuestro siguiente destino y evitará que madruguemos más de la cuenta, así que tal vez podáis descartar Wick y decidiros desde el primer momento por Ullapool.

Isla de Skye, Escocia | Wikipedia

Día 5. Durante este día, podemos aparcar el coche, al menos cuando lleguemos a nuestro destino, que no es otro que la Isla de Skye. Todo lo que es Escocia podemos encontrarlo en esta pequeña isla situada a una distancia asequible desde Ullapool. La Isla de Skye, con sus castillos, sus montes interminables y sus piscinas de hadas, es uno de los lugares más hermosos del planeta y en ella nos quedamos hasta el día siguiente. Es probable que no queráis marcharos nunca.

Ben Nevis, Escocia | Wikipedia

Día 6. Pero debemos continuar. Poco más de tres horas de carretera y estaremos en Fort William, que también tiene mucho que ofrecer. Es, entre otras cosas, la localidad más cercana al Ben Nevis, el pico más grande de Reino Unido, por lo que podéis imaginar la clase de senderismo del que podréis disfrutar en este lugar en el que haremos noche.

Glasgow, Escocia | Wikipedia

Día 7. Nuestro camino concluye en Glasgow, a poco más de dos horas de Fort William. Glasgow, situada en el centro de Escocia, pocos kilómetros más al sur que Edimburgo, es la ciudad más poblada del país, aunque tiene poco más de medio millón de habitantes, y también en cierto modo la más moderna. No deja de ser una ciudad muy bonita de la que podremos disfrutar durante nuestro último día en el país.

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