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Europa

Encontrar la calma en Creta

Metohi Kindelis, una granja donde el tiempo avanza al ritmo de la meditación

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A la hora de elegir el tipo de vacaciones o escapada que queremos llevar a cabo, son múltiples las posibilidades que existen. Una para cada tipo de familia, pareja, grupo de amigos. Y una que encaja a la perfección con nuestros gustos y lo que estamos esperando del destino que queremos elegir. Creta, a las afueras de la ciudad de Chania, tiene el privilegio de albergar entre sus terrenos la finca centenaria Metohi Kindelis. En ella, reina la calma y todo parece que ha permanecido congelado durante décadas. La sensación de tranquilidad se percibe nada más adentrarse en sus terrenos pero, por encima de todo, Metohi Kindelis es un lugar diseñado por y para el descanso. Y todo lo demás, apenas importa. La finca en la que se encuentra este hotel estaba destinada a la actividad agrícola ya desde la época de los otomanos y desde finales del siglo XIX está regentada por una familia que la ha convertido en un alojamiento de lujo, sin olvidarse de mantener una de las granjas orgánicas más reputadas de toda Grecia. Este destino es el adecuado para los viajeros que preparen sus maletas en busca de los sabores, la historia y las bellezas naturales que esconde el mundo. Ellos encontrarán alojándose en Metohi Kindelis, su refugio particular, su destino soñado y un punto estratégico para conocer a fondo Creta. Es más que un hotel tradicional, se trata de una finca que defiende la agricultura orgánica y que permite a los visitantes pasear entre sus cultivos e incluso hacer una parada en el camino para recoger la fruta fresca y disfrutar de ella con los cinco sentidos. Metohi Kindelis está compuesto por tres villas: Danae, Kynthia y Kyriakos. Todas ellas han sido restauradas con cuidado y se han convertido en tres casas independientes separadas del edificio principal de la finca. La estructura original se ha mantenido y el resultado es un hotel boutique lleno de encanto, con detalles antiguos pero comodidades modernas. Cada una de las villas tiene capacidad para entre 2 y 4 personas, una piscina privada y un jardín en el que se entremezclan los aromas de sus flores, como si de una casa de veraneo se tratase. Un pavimento de piedras lleva hasta un pequeño jardín botánico en el que tanto las parejas como los niños pueden disfrutar conociendo diferentes especies. Pasear, nadar, hacer senderismo y también exprimir el ambiente nocturno del casco antiguo de Chania. Metohi Kindelis no es un hotel al uso, sino que al entrar en él se tiene la sensación de adentrarse en un edificio repleto de historia y tradición. Al más puro estilo mediterráneo, estas tres villas invitan al relax, pero tienen conexión wifi, una cocina totalmente equipada e incluso un frigorífico que guarda en su interior frutas y hortalizas recién recogidas de su propio huerto. Metohi Kindelis ha permanecido en pie desde que fuera construido a mediados del siglo XVII, durante la ocupación veneciana. Un destino idílico en Grecia, desde el que fácilmente se puede acceder a los puntos más turísticos de la zona.

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