La forma más entretenida de llegar desde Pradaschier, en Graubünden, hasta Churwalden es en un espectacular trineo de dos carriles. Un largo descenso de más de siete minutos ideal para los amantes de la adrenalina, ya que vamos a ir a toda velocidad, atravesando un valle de los Alpes.

La de Pradaschier, ubicada en las cercanías de Lenzerheide, está en el Libro de Récords de Guiness como la pista para trineos guiados por rieles más larga de Europa. Tiene más de 3 kilómetros de largo y nada menos que 31 curvas, algunas increíblemente cerradas. Además, funciona también por la noche con la pista iluminada por potentes focos, y gracias a que los trineos van sobre rieles. Y sí, aunque estamos en invierno, no importa, porque la pista de Pradaschier funciona durante todo el año. Una vez abajo, en Churwalden, podemos coger un telesilla que nos lleva de nuevo al punto de partida. Más cómodo, imposible.

El placer de bajar en un trineo combinado con una gran dosis de adrenalina promete. Con un desnivel de 480 metros el tobogán y 3.060 metros de bajada, el descenso dura de entre siete a diez minutos, en lo que se convierte en un viaje desde la estación de partida a 1.750 metros sobre el nivel del mar hasta el valle, y la velocidad que se alcanza ronda los 40 kilómetros por hora. La sensción de ingravidez es alucinante. Pero tranquilos, porque para los que no quieran correr tanto, la palanca de freno nos permite regular nuestra velocidad y elegir un ritmo más tranquilo.

Esta es una atracción única, al aire libre, en la que además de respirar el aire puro de la montaña disfrutaremos de unas preciosas vistas. Ideal para toda la familia y tremendamente divertido. Solo hay que tener en cuenta que  la edad mínima para poder montar en los trineos son los 9 años y la altura mínima requerida es de 125 centímetros. Los más pequeños pueden montar con un adulto. Parar en la pista está prohibido y solo funciona si la pista está seca, es decir, en caso de lluvia se suspenden los recorridos.

Ahora la nieve lo cubre todo y los amantes de los deportes de invierno tienen aquí su pequeño paraíso. Pero en cuanto la nieve abandona las montañas, Pradaschier, se convierte en un parque lleno de aventuras. El telesilla de 4 plazas sigue funcionando y te lleva cómodamente desde Churwalden a la montaña de aventura de Pradaschier. Y una vez allí, además del súper tobogán, se habilita también un parque de cuerdas y tirolinas. Así que la montaña aquí en Suiza es también para el verano. Puedes pasar unos días divertidos y llenos de acción y diversión.  El acogedor restaurante de montaña Pradaschier está abierto y puedes comer después hacer deporte o pasear por alguna de las muchas rutas de  senderismo habilitadas.

Pero ahora la nieve blanca cubre la montaña. Así que es el momento de disfrutar de largas jornadas de esquí además de deslizarnos en el tobogán a toda velocidad.

La estación de esquí de Arosa Lenzerheide cuenta con 225 pistas preparadas y llega hasta los 2.865 metros sobre el nivel del mar. Anchas pistas con curvas de radio amplio, y pendientes pronunciadas ideales para el esquí alpino. Y con experiencias de esquí especiales adicionales, como la nieve de Noche, el Esquí a la luz de la luna y EarlyBird, o lo que es lo mismo, esquí en nieve virgen para los más madrugadores. Todo lo necesaria para unas vacaciones únicas. Y además excelentes instalaciones y varias escuelas de esquí de fondo en una de las mejores zonas de esquí de fondo en Suiza. Bienvenido al país de las maravillas del invierno.

Más información:
Pista de trineo Pradaschier