En invierno es temporada baja en muchos lugares y sale más económico hacer viajes. Además, muchas ciudades se tiñen de blanco con los temporales de lluvia y frío, por lo que verlas de esta manera es muy bonito. Eso sí, nieve o no, el frío está siempre presente. Sobre todo si se viaja a países nórdicos.

Por eso es muy importante seguir unos cuantos consejos para sobrellevar mejor las bajas temperaturas. Porque por lo general, nosotros no estamos acostumbrados a ese clima y también puede afectarnos a la hora de disfrutar del viaje.

¿Qué podemos hacer para llevar mejor ese frío? Bien, primero de todo hay que hacer una previsión. Mirar el tiempo que va a hacer durante esos días en ese lugar y a raíz de ahí, hacer la maleta. Por supuesto, esto es algo también súper importante. No podemos olvidarnos ninguna prenda, pero esto vamos a analizarlo por partes.

Para empezar, debes saber que es mejor vestirse por capas que llevar solamente una o dos y muy gordas. ¿Por qué? Bien, en primer lugar porque esto mantiene tu cuerpo seco y guarda el calor. En segundo lugar, porque esto te permitirá que cuando entres en lugares cerrados y con temperaturas agradables, puedas quitarte capas de encima. Y tercero porque es mucho más cómodo que llevar un chaquetón que pese muchísimo.

Países nórdicos | Europa

Ahora, analicemos cuáles son estas capas. Debes llevar contigo camisetas y pantalones térmicos porque esto no permitirá que el frío traspase la ropa y llegue a tu cuerpo. Y es que es importante que sepas que el prevenir el frío es un imprescindible. Es mucho mejor nunca llegar a pasarlo que taparte una vez lo tienes. Si llegas a pasar frío, el error estará cometido.

No olvides tampoco llevar contigo un cuello térmico que cubra tu nariz y tu boca, ya que debes evitar que el frío entre a tu cuerpo por ahí. Si lo hace, perderás fácilmente el calor de tu cuerpo y además puedes coger gripes o resfriados. Y, por supuesto, lleva orejeras, guantes y botas. ¿Por qué? Porque las extremidades son las partes del cuerpo que cogen frío con más facilidad y por tanto, debes prevenirlo cubriéndolas.

En tu maleta tampoco puede faltar un paraguas y un chubasquero o chaqueta impermeable. ¡No debes mojarte! Y tampoco puedes olvidarte la crema hidratante o la barra de labios protectora. El frío tiende a agrietar labios y piel y si esto ocurre, puede que tu viaje termine siendo algo incómodo. Como con la ropa, es mejor prevenir.

Dicho esto, pasemos a otros temas que te permitirán disfrutar de tu viaje aun con bajas temperaturas. El primero de ellos será comer bien, porque la ingesta de calorías hará que tu cuerpo guarde mejor el calor. Y oye, a nadie le sienta mal tampoco un café o chocolate calentito a mitad de mañana o tarde.

Y ahora, centrémonos en el viaje en sí. Por un lado, ten en cuenta que los horarios de invierno de muchos museos y monumentos son diferentes a los del verano. Es decir, ten en cuenta que probablemente cierren temprano y acude a visitarlos durante la mañana o a primera hora de la tarde.

Además, otra manera de disfrutar de tu viaje de invierno es organizar actividades que no puedas realizar durante otras épocas del año. Por ejemplo, puedes irte a esquiar, a patinar sobre hielo o a ver mercadillos navideños en caso de que tu viaje sea en diciembre.