Son muchas las personas que, ocupadas por su trabajo, apenas disponen de tiempo para hacer grandes viajes. Sin embargo, hay algunas ciudades de Europa que son tan pequeñas como bonitas y por tanto se pueden ver en solamente dos días.

Sábado y domingo son suficientes para descubrir algunos destinos. Escapadas de fin de semana que, de esta manera, quedan al alcance de cualquiera que solamente disponga de estos dos días para viajar.

Así que si es tu caso y buscas lugares a los que escaparte próximamente, atento. Vamos a hacer una lista de cinco posibles destinos a elegir y vamos a darte razones para ello.

Milán

Milán es una ciudad italiana que muchas personas dicen que no merece la pena. Pero, sin embargo, considero que esto no es cierto. Su duomo, su catedral, es maravillosa. Enorme y preciosa. Toda una obra de arte. Y solamente por eso merece una visita que, además, si visitas su interior y su terraza te llevará horas. A partir de ahi, el resto del tiempo, acaba de ver la ciudad.

Marsella | Pixabay

Marsella

Esta ciudad francesa puede recorrerse en un solo día, al menos lo más importante. Así que dos días son perfectos para conocerla bien y con más calma. Su puerto, sus fortalezas y muchos otros lugares te esperan en Marsella. Y, ya te adelantamos, algunos de sus edificios y rincones son muy bonitos.

Colonia | Pixabay

Colonia

Otra opción perfecta es Colonia, porque está llena de rincones mágicos que te gustarán. Si la eliges, no olvides recorrerla por la noche. Es una de esas ciudad que, cuando cae la luz del sol, brilla todavía más que durante el día.

Dublín | Pixabay

Dublín

La capital irlandesa es otra de esas ciudades pequeñitas pero encantadoras. Así que también es un buen destino si solamente dispones de dos días para descubrirla. Además, ¿vas a resistirte a una buena cerveza en Temple Bar?

Verona | Pixabay

Verona

Un día para verla con prisa y dos para verla con calma. Disfrutando de la casa de Julieta o de sus muchos edificios romanos que cuentan gran parte de esta ciudad del norte de Italia. Es increíble. No te pierdas las vistas desde el teatro romano al atardecer.