Cerdeña es uno de esos destinos que, como Madeira o Azores, sigue siendo un desconocido para los españoles, a pesar de encontrarse a menos de dos horas en avión de la Península. En este caso, la isla italiana cuenta con todo tipo de rincones a cuál más paradisíaco, ya sea en la famosa Costa Esmeralda, cerca de Cagliari, su capital; o en cualquiera de sus calas. Con todo lo mejor de las playas del Mediterráneo, la soledad de las calas de arena blanca y senderos que desembocan en aguas turquesas, merece la pena perderse por la isla y recorrer pequeños pueblos y calas sin fin. Además, será posible acercarse a asentamientos de la Edad de Bronce o ciudades medievales, por lo que el interés cultural está asegurado. Y no se trata solo de playas, sino también de actividades deportivas como el surf o el kayak, e incluso el buceo. En este campo destaca la cueva de Nereo, a donde se acude en busca del coral rojo. Es la gruta submarina más grande del Mediterráneo y también llama la atención por su fauna. Es el mejor modo de disfrutar de uno de los destinos del Mare Nostrum con las aguas más claras. Imprescindible.