Los libros tienen un poder casi sobrenatural que no entiende a explicaciones racionales. Son capaces de sumergirnos hasta un punto insospechado en historias de aventuras, romances, relatos históricos y un sinfín de tramas que, página a página nos cautivan y enganchan, nos conquistan y absorben, consiguiendo en ocasiones disipar la línea que separa la realidad de la ficción.

La primera página de un libro es irrepetible, casi tanto como la última, la que concluye la historia, nos priva de sus personajes y nos obliga a imaginarnos la continuación de la misma. Tapas duras, blandas, ediciones de bolsillo, recopilatorios, hay quien elige los libros según su apariencia o bien por título y autor, incluso hay quien se deja guiar por sus prólogos. Los motivos no importan cuando el objetivo es descubrir una buena historia que permanezca en nuestra memoria para siempre.

Por lo general, las librerías, entre todos los comercios, tienen un encanto especial. El simple hecho de poder deambular entre sus pasillos, tocando el lomo de miles de libros, disfrutando del aroma del papel y del colorido de las estanterías es, para muchos amantes de la lectura, un auténtico placer. Perderse en una librería sin mirar ni una sola vez el reloj es algo que todo el mundo debería hacer, al menos, una vez en la vida.

Son muchas las librerías únicas en todo el mundo, pero te presentamos cinco de las más bellas y singulares, que guardan entre sus paredes miles de historias y a la vez una sola, la del edificio que alberga estos comercios. Oporto, París, Buenos Aires, Victoria y Maastricht, ¿te animas a descubrirlas?