Viajestic » Destinos

No apto para quienes sufren vértigo...

Carasc, un espectacular puente tibetano en Suiza

Suiza es un destino de invierno indiscutible por sus magnificas montañas salpicadas de estaciones de esquí pero es en otoño cuando podrás disfrutar de rutas de senderismo como la que te lleva al puente tibetano más largo del país.

Puente tibetano Carasc

Imagen cortesía de Turismo de Suiza Puente tibetano Carasc

Publicidad

Cuando visitas Suiza y te animas a conocer sus paisajes de montaña descubres lo espectacular que puede llegar a ser la naturaleza y también te asombras por el modo en que el hombre se adapta al entorno para vivir cómodamente incluso en un ambiente que, por su clima o por su orografía, puede parecerte hostil; la zona de Monte Carasso es una buena muestra de ello porque en esta zona de Suiza podrás pasear entre viñedos y bosques de castaños montaña arriba, enamorarte de las montañas y los valles suizos, de las impactantes vistas del Lago Maggiore... y de lo que el hombre ha creado en este entorno porque podrás hacer parte del recorrido en funicular, descubrir construcciones históricas como la Iglesia románica de San Bernardo, el bello pueblo, y perfectamente restaurado, de Curzútt y el puente tibetano más largo de Suiza, un puente colgante tan seguro como para que lo cruce cualquiera pero que, estamos seguros, resultará imponente para quienes sufren de vértigo...

Puente tibetano Carasc | Imagen cortesía de Turismo de Suiza

El puente tibetano de Carasc mide 270 metros de largo y está suspendido a 130 metros de altura sobre un arroyo, de ancho no mide más que un metro; el suelo del puente es de madera y a los lados cuenta con una malla de alambre de seguridad que permite que cualquiera pueda cruzarlo sin miedo y disfrutar de lo lindo de las espectaculares vistas que se disfrutan desde él mientras caminas entre Curzutt y S. Bernardo con la Via delle Vigne, dos localidades cercanas pero con una orografía tan compleja entre ellas que necesitaron de este espectacular puente para estar conectadas.

Vistas desde el puente tibetano Carasc | Imagen cortesía de Turismo de Suiza

Si te seduce la idea de cruzar este puente, recuerda que el otoño es uno de los mejores momentos del año para hacerlo porque es en esta época cuando los viñedos y los bosques de castaños por los que caminarás para llegar al puente muestran su rostro más bello; y por supuesto equípate bien, no olvides tu mapa de la ruta que vayas a recorrer ni llevar agua y algo de comida, protegerte del sol, calzado cómodo y de montaña y una buena cámara... porque no te conformarás con grabar en tu retina lo que verás cuando llegues al puente tibetano Carasc, el puente tibetano más largo de Suiza.

Publicidad