ISRAEL

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Arquitectura extraordinaria en el desierto del Negev

Bajo el cielo infinito del desierto, el hotel Beresheet es un destino impresionante. Cerca de la antigua Ruta de las Especias, al borde de acantilados, sus vistas lo convierten en uno de los imprescindibles en una escapada a Israel.

El Hotel Beresheet se encuentra en medio de un impresionante y hermoso paisaje: el desierto de Negev, cerca de la antigua Ruta de las Especias y en el borde de los acantilados que se inclinan sobre el conocido como Cráter Ramon. Este es un fenómeno natural extraordinario, una falla sorprendente que comprende el circo de erosión más grande del mundo, con 40 kilómetros de largo, 9 de ancho y 400 metros de profundidad.

Situado a 800 metros sobre el nivel del mar, todo el año disfruta de un aire fresco y un clima agradable. De hecho, hay que llevar ropa de abrigo, incluso en verano. ¡A pesar de estar en pleno desierto!

Los maravillosos paisajes ralos combinan a la perfección con una arquitectura única. Sus 111 villas privadas con vistas fabulosas y sus 39 habitaciones abiertas a piscinas privadas así lo demuestran. Las dispuestas en la planta superior (cuenta con dos) disponen, a su vez, de una terraza con vistas al desierto o al cráter.
 Todas con salón, un amplio dormitorio y un baño enorme, no faltan en ellas todas las comodidades.

En el edificio principal del hotel encontraremos un restaurante gourmet, el Bereseet Romero, que sirve cocina local fresca, presente en un abundante y variado desayuno además de en sus cenas. Los más pequeños disponen de un buffet especial con comidas diseñadas especialmente para ellos.
 Y hay que sumar, en el vestíbulo, una amplia variedad de bebidas calientes, frías y alcohólicas a disposición de los huéspedes.

El edificio ha sido diseñado con el fin de proporcionar vistas inigualables del desierto, con grandes ventanales en lugar de paredes y un amplio salón en el vestíbulo con chimenea. También hay una gran piscina cubierta climatizada, un gimnasio, una sauna y un moderno spa con numerosas salas de tratamiento. 
La gran piscina exterior está situada en el borde del acantilado para disfrutar de un baño con las mejores vistas del cráter.

Con el fin de preservar la tranquilidad, no se permiten coches en la mayor parte del complejo más allá de zona de estacionamiento, pero se pueden utilizar vehículos eléctricos de golf.

La ubicación del hotel, en el mismo borde del Cráter Ramón, es el lugar perfecto para disfrutar de actividades como excursiones en vehículos 4x4, practicar senderismo, hacer rutas en bicicleta, rappel o espectaculares paseos en globos aerostáticos, una manera ideal de conocer la zona. De todos, la bicicleta es posiblemente la mejor manera de disfrutar del desierto. Las rutas se planifican en función de la distancia o el nivel de dificultad. También es posible pasear a caballo por horas o durante medio día, hasta el borde del cráter. Y estamos a tan solo 15 minutos en coche de la reserva natural de Avdat Beresheet.

Eso sí, si quieres una experiencia realmente magnífica, desde el hotel te ofrecen la posibilidad de llegar en helicóptero. Un vuelo impresionante, de tan solo una hora desde Tel Aviv (operados por NC Airways).

Bajo el cielo infinito del desierto, el Hotel Beresheet es, cuanto menos, un destino excepcional.

Más información:
Beresheet Hotel

Marta Rivas | @rivascmarta | Madrid
| 13/09/2015

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