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LA MAGIA DE LA LLANURA DE MAREA

Las fabulosas islas holandesas en el Mar de Wadden

Las islas holandesas del Mar de Wadden, son uno de esos lugares en los que perderse, un universo de belleza natural único.

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De todos los paisajes con los que la naturaleza ha bendecido a Holanda, el Mar de las islas Wadden, es probablemente uno de los más espectaculares. Una zona en el norte del país, con una fantástica diversidad biológica, que es Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Entre la ciudad de Den Helder en Holanda y la de Esbjerg en Dinamarca, existe una zona de gran belleza natural, única en Europa, el Mar de Wadden. Un mundo aparte, un mundo con dos caras, que vive al son de las mareas que se van alternando, la marea alta y la marea baja. Una extensión de arena y agua, en la que sobresalen unas cincuenta islas e islotes que protegen el poco profundo mar y que prometen un mundo de diversión y de actividades diferentes.

El Mar de Wadden rebosa vida, las corrientes de la marea alta atraen el agua del mar del Norte, rico en sedimentos y plancton, base de una gran abundancia de alimento que enriquece una biodiversidad de peces, aves y focas, vida silvestre que convierte este magnífico espacio natural en un lugar sorprendente.

Las cinco islas que pertenecen al territorio holandés están llenas de naturaleza, cultura, deporte y agradables terrazas. Todas con una belleza impresionante, ambiente tranquilo y espacios abiertos, magníficas playas, dunas y una flora y una fauna exuberantes. Los cielos azules y unas vistas que abarcan varios kilómetros son tan espectaculares y maravillosos que merece la pena acercarse. Las islas holandesas en el Mar de Wadden son el universo ideal para unas increíbles vacaciones de verano.

Texel, Vlieland, Terschelling, Ameland y Schiermonnikoog, cada una con su propia personalidad, están conectadas por barco y se pueden visitar una detrás de otra.

Con sus 30 kilómetros de costa, la isla de Texel es un auténtico paraíso, eso, si eres un amante de las playas, 30 kilómetros de costa y siete pequeños y encantadores pueblecitos, rodeados de increíbles zonas naturales te esperan en la primera de las islas del Mar de Wadden.
Para llegar a Texel hay que coger el transbordador en Den Helder, un viaje de 20 minutos que nos deja en la isla más grande de las Frisias holandesas. En Texel encontrarás miles de ovejas y un precioso faro en la punta más septentrional.
Si viajas con los peques, no puedes dejar de visitar el centro Ecomare donde te darán toda la información sobre el Mar de Frisia y el mar del Norte, sobre el origen de Texel y sobre el Parque Nacional de las Dunas de Texel. Y además disfrutarás con las focas comunes, focas grises y marsopas enfermas o heridas que viven en acogida, a las que podrás alimentar acompañado de sus cuidadores.

Terschelling es la segunda de las islas Wadden occidentales. Aquí se ubica el faro más antiguo de Holanda, el Brandaris, que data del año 1594 y que abre sus puertas a todos los que visitan la isla. Prepárate para disfrutar de un espectacular paisaje de costas, marismas y bosques. Si te gusta la naturaleza vas a disfrutar de la vida silvestre de estas islas.

En Ameland, además de soberbios paisajes puedes dar paseos en tractor por la playa, salir de excursión en barco para ver la colonia de focas que habita en un banco de arena cercano, trepar por la duna Oerdblinkert de 24 metros de altura, visitar las Casas del Capitán que son los edificios más antiguos de la isla y, si te gusta la pesca, salir en busca de caballas.

Schiermonnikoog es la más pequeña de las islas Wadden habitadas, por eso sorprende saber, que aquí vas a poder disfrutar de la playa más ancha de toda Europa. Esta isla es la preferida de los amantes de la bicicleta. 30 kilómetros de carril bici en rutas circulares que pasan por las bellísimas zonas naturales de  Rif y Engelsmanplaat.

Y por último, Vlieland la isla Wadden más alejada del continente. En esta tranquila isla sólo hay un pueblo. La superficie es en su mayoría bosque, pero destaca Vuurboetsduin, una duna de cuarenta metros de alto con un faro rojo en la cima, que no puedes dejar de escalar. La isla tiene unos 12 kilómetros de largo y no más de 2 kilómetros de ancho.

Las islas holandesas del Mar de Wadden, son uno de esos lugares mágicos que uno no puede perderse, un universo de belleza en el que las vacaciones se convierten en toda una aventura.

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