Si alguien en el mundo nos pregunta por una torre en la ciudad de Sevilla, lo primero que se nos viene a la mente es indudablemente la Torre del Oro. Lo que pocos saben es que existe otra torre en la ciudad andaluza que también tiene muchísima importancia y, sobre todo, historia.

Por una parte tenemos la Torre del Oro, pero por otra podemos observar la conocida como Torre de la Plata. Es algo más desconocida no solo para los turistas, sino para algunos de los sevillanos incluso. Esta torre tiene planta octogonal y fue construida nada más y nada menos que en el siglo XIII de la mano de los almohades.

Como curiosidad, formaba parte de las espectaculares murallas que rodeaban Sevilla. Era el final del recinto amurallado, por lo que se anexionaba a continuación con un muro a la mítica Torre del Oro. Cuando llegó el rey Fernando III, esta torre se renombró como Torre de la Victoria.

Torre de la Plata | Imagen en FLICKR Autor: Elliott Brown | CC BY-SA 2.0

Eso sí, popularmente seguía denominándose como Torre de la Plata. Por si fuera poco, en el siglo XVI esa función defensiva que tenía la muralla se había perdido completamente. Con lo cual y como ocurrió en muchas ciudades, dicha muralla fue soporte tanto de casas como de comercios. Por lo tanto, y de manera paulatina, esta torre fue perdiendo cada vez más importancia en Sevilla.

En el mismo año 1868, la Torre de Plata se quedó aislada completamente de la Torre del Oro y, por ende, comenzó tanto su abandono como su deterioro. Además, está rodeada de muchísimos edificios que dificultaban poder verla desde la calle. A finales del siglo XX este lugar fue clave, ya que dio cobijo a un gran número de indigentes. Ahora bien, en 1992 con motivo de la Exposición Universal que tuvo lugar en Sevilla, tanto la Torre de la Plata como su entorno fueron perfectamente restaurados.

Es más, se construyó al lado un parking para poder contemplar esta torre de cerca. Para poder observar uno de los pequeños grandes secretos de Sevilla, deberás acudir a la Calle Santander. Allí descubrirás este pequeño vestigio de muralla que, a pesar de que se construyera hace siglos, sigue en pie. Está muy cerca de la Torre del Oro y de la Real Maestranza de Caballería. ¡Una auténtica maravilla!