El azafrán menorquín es, probablemente, uno de los secretos mejor guardados de esta isla balear, un rincón de belleza incontestable que logra mantener, no sin esfuerzo, un cierto equilibrio entre la riqueza que supone el turismo y el destrozo que éste puede llegar a suponer cuando se convierte en turismo de masas.

Menorca será, en el año 2022, Región Gastronómica Europea y lo será, en gran medida, gracias a su oro rojo, su azafrán, un cultivo ecológico que se mantiene en la isla desde, al menos, el S.XII; es en noviembre cuando florece la flor del azafrán y se mantiene así durante 25 días, son los días en los que se recolecta.

Azafrán | Imagen cortesía de Fundació Foment del Turisme de Menorca

Los números del azafrán menorquín son mareantes y no sólo por su precio (no se le conoce como oro rojo por casualidad): ¿cuántas flores hacen falta para obtener un kilo de azafrán? nada menos que 150.000 o, dicho de otro modo, en un kilo de azafrán caben 450.000 pistilos; hacíamos referencia a su precio: 1 gramo de azafrán (¡un gramo!) cuesta actualmente 15 euros, claro que la cantidad que necesitamos para engrandecer nuestros platos es también mínima, especialmente si utilizas el mejor azafrán del mundo, el menorquín.

Flor de azafrán y pistilos | Imagen cortesía de Fundació Foment del Turisme de Menorca

De la importancia del azafrán en nuestra cocina seguro que no necesitas que te digamos gran cosa pero ¿sabías de sus magníficas propiedades? es antioxidante, antidepresivo, anticancerígeno, antienvejecedor, protector cardiovascular, digestivo, tonificante del sisetma nervioso... hay quien se atreve a afirmar incluso que es afrodisíaco.

La próxima vez que visites Menorca, este mismo verano si es posible, recuerda que una de las cosas que tienes que traer de vuelta a casa en tu maleta es un poco de azafrán.