Esta mujer no podía creer su suerte tras pagar 51€ por volar a la isla griega de Creta. Cuando la escritora llegó al mostrador de la compañía para realizar el check-in, le informó de que sólo dos personas más habían reservado ese vuelo. Sin embargo, esos dos pasajeros nunca llegaron.

Así que, cuando subió a bordo, se encontró con un Boeing 757 para ella sola por lo que el equipo de cabina decidió mimarla dándole comida gratis y permitiéndole que eligiera el asiento que quisiera. Por si esto fuera poco, el piloto le obsequió con un viaje comentado dirigiéndose a ella por el intercomunicador y señalando los países por los que sobrevolaban.

Un golpe de suerte del que sólo pudo disfrutar ella, ya que el mismo vuelo de vuelta llevaba sus 189 asientos ocupados.