Con las fiestas de Navidad, las celebraciones familiares y las comidas infinitas y deliciosas, podemos terminar con ganas de volver a la calma. Cada persona tiene su forma de encontrar tiempo para sí misma. Pero no hay duda que leer un buen libro en un entorno idílico ayuda, y mucho.

Seguro que muchos fantaseamos con tener un rato tranquilo para sentarnos, abrir ese libro que lleva semanas suplicando ser leído, y saborearlo palabra a palabra, coma a coma y tile a tilde. Esta idea fue una desde la que nación Bookworm Cabin. Una cabaña repleta de libros de todo tipo y género, en medio del bosque en Polonia. A pesar de sonar muy recóndito, Bookworm Cabin se encuentra tan solo a 45 minutos de Varsovia (unos 50 kilómetros) en una parcela densamente cubierta de árboles y vegetación.

Cabaña para leer, exterior | Foto cortesía de Marta y Bartek fuente de Slowhop

Esta cabaña fue creada con la finalidad de servir como retiro y descanso. Aquí, podremos sentarnos cómodamente, sin prisas y sin sitios a los que ir. Solo tenemos que estar en el momento, vivirlo y mirar a través de la ventana el frondoso bosque que se levanta a nuestro alrededor. Este idílico lugar lo han creado Marta y Bartek, una pareja que ha trabajado mano a mano para conseguir dar a este lugar un carácter acogedor y confortable. Marta es la principal responsable de la decoración interior de esta cabaña y sus acabados muy bien pensados y sencillos.

Al concebir este lugar, Marta y Bartek tenían muy claro que querían combinar la simplicidad y la cercanía a la naturaleza, con la comodidad y una estética refinada. Bookworm Cabin nos da la oportunidad de poder refugiarnos en un remanso de paz donde abandonarnos a la lectura durante todo el día, aburrirnos, salir a caminar o simplemente quedarnos ensimismados mirando por la gran ventana.

Cabaña para leer, interior | Foto cortesía de Marta y Bartek fuente de Slowhop

La cabaña está equipada con una cocina, un baño y una cama de matrimonio, idear para alojar a dos personas adultas. No cuenta con WIFI y la cobertura deja mucho que desear, pero ese era el deseo de los dueños. La idea es que los dos o 3 días que pasemos aquí, podamos prescindir de nuestros móviles y centrarnos en nosotros y nuestro acompañante.

Marta y Bartek señalan que hay una caja amarilla, en la que sugieren guardar los teléfonos, para que estén siempre a mano, pero fuera de nuestra vista cuando no lo necesitemos. ¿Preparados para un retiro literario? No os olvidéis llevaros los libros que queréis devoraros con vosotros, pues los de la cabaña están en polaco.