Toppels House es una vivienda que abrió sus puertas a comienzos de este año en Wertheim, Alemania y desde entonces no ha parado de recibir visitas. Un hogar construido arquitectónicamente al revés, habitado por una familia imaginaria, Los Toppels, propietarios de una fabulosa cafetería.

Aquí todo está patas arriba y no es broma. Cada mínimo detalle está cuidado para suscitar no solo la sensación de vertiginosidad. En el exterior se puede encontrar desde la caseta del perro dada de vuelta, hasta un supuesto garaje en el que un coche cuelga sobre tu cabeza. Al abrir la puerta su diseño no defrauda, ya que sigue desafiando a la gravedad.

Toppels House

El hecho de poder colgarte del retrete o de los muebles del salón es algo realmente extraño, que te convierte por unos segundos en una especie de acróbata profesional. Una vez te sientas a tomar un café, percatas de que además de que las tazas están invertidas, estás sentado sobre el techo, tu mesa es una lámpara y tu lámpara es una mesa. Como si de un trabalenguas se tratase.

A pesar de que el miedo a que algo pueda caer sobre ti siempre está ahí, la cafetería está alcanzando la fama también por su calidad y servicio. Muchos son los que hablan de su gran variedad de pasteles, de su rica cerveza y sobre todo del intenso sabor de su café.

Toppels House

El establecimiento permanece abierto todos los días del año, incluyendo festivos, desde las nueve de la mañana, hasta las siete de la tarde. Su coste de entrada es de 4,50€ para los adultos y 3,50€ para los niños. Así que, si viajas a Alemania, no dudes en disfrutar de esta experiencia.