Esta colección de monumentos son una muestra de la capacidad constructiva y de diseño del ser humano. Desde la segunda estatua más alta del mundo hasta encontrar un tenedor gigante en medio de un lago.

El ingenio no conoce de límites y estas obras de arte son una muestra de ello. Muchas escondidas en ciudades como Nueva York, Australia o Bruselas. Monumentos que no pasan desapercibidos que tienen su encanto propio y una historia a sus espaldas.

Una selección de las ideas más variopintas que han acabado convirtiéndose en todo un reclamo para turistas y curiosos.