Uno de los rincones más bonitos de España se esconde en las conocidas como las Merindades burgalesas. Es una de las zonas que no suele frecuentar el turismo masivo, por lo que es algo desconocida por los apasionados de los viajes. Bien es cierto que huyen, de manera directa, de ese cliché que tienen las tierras de Castilla.

Es decir, una tierra completamente ancha, árida y llana. En cambio, Las Merindades nos presentan un paisaje verde, repleto de montañas, de robles y encinas y, por supuesto, muy húmedo. No parece que nos encontremos en esta comunidad autónoma. ¡Es verdaderamente sorprendente!

Las Merindades | Foto de Javierme en Wikipedia, licencia CC BY 3.0

Esta zona está ubicada al norte de Burgos y se considera como la verdadera cuna de Castilla. ¿Por qué se dice esto? Es en este lugar de la Península Ibérica, en el año 800, cuando apareció por primera vez este nombre, referido a la “Tierra de los Castillos”. Se descubre en un documento de cesión de terrenos en cuanto al monasterio de San Emeterio de Taranco de Mena, nada más y nada menos.

De esta manera, a mediados del siglo XII, el rey Alfonso VIII durante una visita a Medina de Pomar ideó algo verdaderamente impactante: La reforma de los alfoces a través de un sistema de municipios tremendamente eficaz. De ahí que surgiera lo que conocemos hoy como Las Merindades, cuya organización estaba siendo realizada por alguien de confianza de la Corona.

Las Merindades | Foto de Roberto Lumbreras en Wikipedia. Licencia CC BY-SA 2.0

Lo primero que nos encontramos en carretera, desde Burgos capital, es la preciosa ermita de San Pedro de Tejada. Un clarísimo ejemplo del romántico al estilo burgalés. Espinosa de los Monteros es, tras la ciudad de Burgos, la que cuenta con más monumentos catalogados en toda la provincia castellana. Es aquí donde surgieron, como su propio nombre indica, los denominados ‘Monteros de Espinosa’, una guardia personal tanto de los condes de Castilla como, posteriormente, de los Reyes de España.

Si hablamos de Quintanilla del Rebollar, tenemos que hablar inevitablemente del centro de interpretación de Ojo Guareña. ¿En qué consiste? De un espectacular complejo kárstico de unos 110 kilómetros formados por galerías subterráneas. Todo un espectáculo visual, qué duda cabe. Las grutas, entre los ríos Trueba y Nela (en el valle de Sotoscueva), fueron declaradas Monumento Natural nada más y nada menos que en 1996. Eso sí, debes visitar la ermita de San Bernabé, construida nada más y nada menos que en una de las simas. Una de sus peculiaridades es que en el techo se narra la vida de San Tirso, mártir que fue condenado a morir cortado por la mitad.

Las Merindades | Foto de Eliana Alvoz en Wikipedia. Licencia CC BY-SA 4.0

Uno de los enclaves de este rincón de la provincia de Burgos es Puentedey, donde la Naturaleza hace su acto de presencia. El río Nela, a lo largo de miles y miles de años, ha perforado la roca caliza hasta provocar un enorme orificio de unos 15 metros de altura. Medina de Pomar, por su parte, es el lugar con mayor población de todas las Merindades, puesto que cuenta con más de 6.000 habitantes. Aparte de su casco medieval, es espectacular el conocido como Monasterio de Riseco, la ermita de San Pantaleón de Losa, entre otras cuestiones. Un rincón lleno de magia, ¡qué duda cabe!