Los amantes de los viajes no solamente soñamos con conocer mundo. Además, en muchas ocasiones, también nos gusta comprarnos objetos que nos recuerden a nuestra pasión y nos encanta ver y hacer todo lo relacionado con eso.

Por eso, para los días en que no podemos recorrer pueblos y ciudades, he preparado una lista de posibles manualidades viajeras. Con ellas recordaremos viajes pasados y veremos más cerca los futuros. Además, podremos pasar unas horas entretenidos dedicándole tiempo a lo que más nos gusta: viajar. Aunque sea a través de las ganas y el pensamiento.

Por ejemplo, para quienes sepan hacerlo, una buena manualidad viajera puede ser coger un trocito de tela y coser una funda para el pasaporte. Así, ese documento que tantas alegrías nos da y tantos recuerdos lleva dentro estará más protegido.

Además, ahora que hablamos de costura, también puedes coser un roller para el neceser con una trozo de toalla vieja. Así, en el próximo viaje, tendrás un lugar en el que guardar el cepillo de dientes tras utilizarlo... sin necesidad de soltarlo junto al resto de cosas de cualquier manera.

Dadas estas dos ideas, vamos a pasar a otras bastante diferentes. Si te gusta dibujar y se te da medianamente bien (o no, entonces quedará más abstracto), puedes crear tu propio mapa. Muchas personas tienen un mapa de corcho colgado o uno de esos en que rascas los países en los que has estado. Yo te propongo dibujar tu propio mapa con tiza sobre una pizarra. ¡Y ya tienes mapamundi para decorar!

Manualidades | Pixabay

También puedes escribir un cuadro. Sí, escribirlo. Coge una cartulina blanca y, con caligrafía chula, escribe los nombres de esos lugares que más te han gustado o que más han significado para ti. O de todos los que has visitado. Enmárcalo y listo; cuadro nuevo para el salón.

Hablando de esto, también puedes crear un cuadro con monedas. Coge una cartulina o una madera fina de marquetería y fórrala. Pega monedas y billetes de varios países y luego enmárcalo. Una idea bastante original de recordar tus viajes.

Por supuesto, pintar un cuadro viajero también es una gran idea. Enmarcar, hecho con tus propias manos, un dibujo de las casas coloridas de Burano, de la Torre Eiffel, de los puentes de San Francisco, de los molinos de Holanda.

Otra manualidad viajera bastante divertida y entretenida es crear tu propio scrapbook o libro de recortes. Coge cartulinas, telas, fotos, postales, sellos, tickets de restaurantes, billetes de metro o cualquier otro recuerdo que hayas traído de tus viajes. Ordénalo, dale un sentido, deja volar tu imaginación y crea una especie de diario de viaje con el que teletransportarte de nuevo a ese lugar.

Y, hablando de fotos y postales, te propongo también hacer un adorno viajero a base de estos objetos para tu habitación. Coge una cinta o una cuerda y engancha pon pincitas las fotos a ella. ¡Adorno decorativo acabado!