Se acerca Halloween y las historias de miedo comienzan a ser las más escuchadas. Sin embargo, algunas llaman la atención por su procedencia. Estas, en concreto, vienen de debajo de las calles: nada menos que del Metro de Madrid, que también cuenta con sus propias leyendas.

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1. Enterrados en Tirso de Molina. Esta estación de la Línea 1, actualmente cerrada por obras, tiene una leyenda que cuenta que, a la Medianoche, se pueden oír los gritos de los monjes allí enterrados. Sí, monjes. Y es que cuando se levantó la parada de Metro en los años 20 se descubrió bajo tierra el cementerio de los monjes del Convento de la Mercedes, que ocupaba antes ese lugar. Los ingenieros decidieron depositar los huesos en los andenes, recubiertos con los azulejos.

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2. El fantasma del último tren. Otra de las historias de miedo del Metro es la de una joven que se subió en el último tren. En su vagón solo había dos hombres y una mujer, que la miraba fijamente. En la siguiente parada se subió un hombre que le dijo en voz baja: "No te muevas, no hables, no le mires a la cara, y bájate conmigo en la siguiente parada". Ella le hizo caso, y ya en el andén el hombre le aseguró ser médium "y la mujer que teníamos enfrente estaba muerta, sujetada por esos dos hombres".

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3. El loco del bisturí. En 1959 tuvo lugar este famoso caso. Durante unos cuantos días, un hombre se dedicó a hacer cortes en los glúteos de al menos diez mujeres. Aprovechaba para atacar en plena hora punta, en la Línea 1. Los cortes eran finos y precisos, por lo que se le empezó a conocer como el loco del bisturí. Además, se sospecha que lo empapaba con anestesia, ya que las mujeres no sentían nada hasta que la sangre corría por sus piernas. Al principio se pensó que era un fantasma.

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4. El tren embrujado. Si la anterior historia era real, la siguiente parece más complicada de que lo sea. Según cuenta la leyenda, si estás en cualquiera de las estaciones de la línea 5 del Metro y dejas pasar de largo nueve trenes, el décimo en llegar se trata de un tren que está embrujado y se pueden escuchar lamentos de lo más aterradores.

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5. La suicida de Sol. Según cuenta la historia, una chica con el tobillo vendado que estaba sentada a la entrada del metro pidió ayuda a un hombre para bajar las escaleras. Después, vio cómo se subía al mismo vagón que él y que al salir se tiró a las vías. Sin embargo, tras parar el tren con el freno de emergencia y salir, no había ni rastro de ella.