Si restaurar significa “reparar algo del deterioro que ha sufrido”, es curioso que ese ‘algo’ cambie por completo, sin tener similitud con su obra original. Pues bien, aunque descoloque un poco, esto es lo que han hecho muchos restauradores cuando se han encargado de una obra. Introducen anacronismos con los que no cabrá la menos duda de que esa obra ha sufrido una modificación.

El tuitero Nacho Navarro Gil (@nachonavarrogil) ha publicado en su cuenta de twitter un recopilatorio de los trabajos de restauración más sorprendentes que podrás ver en catedrales o iglesias, como por ejemplo la instantánea de uno de los anacronismos que se encuentra ubicado en la Iglesia de San Miguel de Zaragoza. El tweet ha generado tal repercusión, que sus seguidores han empezado a publicar más imágenes como ésta, donde se pueden ver figuras de todo tipo que podrás descubrir en este vídeo.

Algunas de las obras más representativas y también más conocidas, como la del astronauta la podemos encontrar en la fachada de la catedral nueva de Salamanca, de estilo gótico y románico. Tanto en esta fachada como en otras catedrales españolas como la de Palencia, Calahorra o Girona sorprende ver figuras tan llamativas como una lagartija, un dragón comiendo helado, un teléfono móvil, un alien o un fotógrafo, que a priori no encajan con el estilo arquitectónico de las obras de arte de las que forman parte.

No sólo es en España donde podemos encontrar estas figuras tan peculiares. En la Catedral de Washington, en la abadía de Paisley en Escocia o en Saint-Jean-de-Boiseau en Francia, también las podemos ver.

Si quieres descubrir más sobre ellas, presta atención al vídeo, porque seguro que estos ‘caprichos de restauración’ de los que ya habrás oído hablar no te dejarán indiferente.