El zoológico Lhe Ledu es toda una revelación en el mundo animal. Aunque no es el único en el mundo, pues ya existía uno en Nueva Zelanda, los asiáticos han introducido nuevos detalles para diferenciarse. Lo más característico del centro es que las especies están en libertad y son los humanos quienes están enjaulados.

Sin embargo, aunque el “camión” en que se mueven por las instalaciones es seguro, no se les permite sacar los dedos o las manos por la rejilla. El principal motivo es que los depredadores se acercan hasta ellos llegando a estar cara a cara. Lo más llamativo es que los visitantes pueden dar de comer a los animales. Por ejemplo, a los leones y tigres les dan gallinas vivas, y a los osos les dan manzanas.

Por medio de esta iniciativa, se consiguen dos cosas: por un lado la sensación de tener tan cerca las especies en lugar de enjauladas y a varios metros. Pero, sobre todo, lo que se pretende es concienciar a la población sobre lo que se siente al estar encerrado en escasos metros cuadrados.

Por el contrario, hay quienes consideran que esta iniciativa tiene un aspecto negativo: que los depredadores asocien la forma de conseguir comida con una camión lleno de personas vivas.

¿Qué os parece?