Seguro que alguna vez has oído eso de “tener duende”, o lo característico que es “el duende del Sur”. Pues bien, es muy probable que desconozcas que esta expresión proviene de uno de los rincones de la ciudad de Cádiz.

Situado en la Calle Mesón, 9, nos encontramos con el Callejón del Duende. Fue descubierto hace relativamente poco y, aunque hoy permanece cerrado, sus visitantes pueden descubrir su aspecto con tan solo una “ojeada”.

La forma de la calle es curvada, como la mayoría de las calles gaditanas, con el fin de combatir el viento. Las leyendas que se esconden tras su nombre no te dejarán indiferente. Aunque hay una de ellas que ha cautivado a los propios gaditanos.

Dicen que durante la invasión napoleónica a España, un capitán francés se enamoró perdidamente de una bella gaditana y ésta, que comenzó siguiéndole el juego para poder liberar a su novio, acabó también enamorándose de él.

Ambos daban rienda suelta a su pasión en este pequeño y estrecho lugar, donde fueron pillados haciéndose arrumacos. Los patriotas lo consideraron una traición y decidieron pagar con la justicia, por lo que acabaron asesinados.

Callejón del Duende | Laura Coca

Los vecinos del barrio aseguran que, cada noche del Día de los Difuntos, aún escuchan los gritos de lamento de la pareja en altas horas de la madrugada. Un hecho que refleja que las paredes de este lugar, a día de hoy, no olvidan los besos y las muestras de cariño que surgieron durante esta idílica pero arriesgada historia de amor.

Otra de las leyendas narra la historia del contrabandista El Duende, que llevaba a cabo sus trapicheos en la estrechez de este callejón.

Hay quienes defienden la veracidad de la primera historia, mientras que otros consideran que se trata de un simple cuento ficticio que otorga magia a este rincón.

Y tú, ¿en cuál de estos bandos te posicionas?