2018 ha sido el año en el que el Museo del Louvre se ha recuperado. Después de unos años de capa caída (si es que recibir millones de visitantes puede considerarse estar de capa caída), durante los pasados 12 meses el Louvre batió su propio récord histórico, logrando 10,2 millones de visitas en todo el año y consolidándose como el museo más visitado del mundo.

Fue hace seis años, en 2012, cuando el propio Louvre alcanzó una cifra similar que ningún otro museo en el mundo obtiene. Durante ese ciclo, 9,7 millones de personas visitaron sus instalaciones, que cuentan con varias de las obras de arte más importantes de todos los tiempos y con exposiciones logradísimas para el gusto de todos los públicos. A partir de 2012, como decimos, las cifras descendieron por diferentes razones.

Louvre | Wikipedia

Hasta el pasado año, con ese récord que comentamos y que puede explicarse también con varios motivos. En primer lugar, la colección histórica de la que hablamos, que tiene un valor, como suele decirse, incalculable y que atrae a millones de visitantes desde todas partes del mundo (especialmente, según los datos ofrecidos, de Estados Unidos y China).

Además de sus históricos, tres elementos: la exposición dedicada a Delacroix que pudo verse hasta julio en sus salas y que recibió medio millón de visitantes, la internacionalización del museo, pues ha abierto una sucursal en Abu Dhabi que ha llevado su ya de por sí gran renombre más lejos, y el famoso videoclip que Beyoncé y Jay-Z rodaron entre sus obras. 'Apeshit' es la canción que escuchamos mientras recorremos con la mirada La Gioconda o la Venus de Milo en unas imágenes que han visto casi 150 millones de personas en YouTube.

Tanto para los amantes del arte como para las personas deseosas de vivir experiencias auténticas, una visita al Louvre es obligada.