La estatua más alta del mundo fue inaugurada en el año 2018 y, aunque parece increíble, su altura es de 182 metros. Se encuentra en el estado de Gujarat, en la India, y hace memoria a los héroes nacionales, concretamente a Sardar Patel, puesto que es quien aparece representado. Fue uno de los protagonistas en la unión del país tras la independencia de los británicos en el año 1947 y la organización de los territorios.

Para que esto fuera posible se necesitaron cinco años de trabajo, además de más de 300 millones de euros. Su nombre es “Estatua de la Unidad” y se encuentra situada junto al río Narmada. Todo se encuentra destinado a la visita de los turistas, con hoteles a su alrededor, e incluso se dispone de una flota de barcos para alcanzar el lugar. Pero ¿cuáles son ahora las siguientes estatuas más altas?

Buda del Templo de Primavera | Wikipedia: Nyx Ning, Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported license

Pues bien, la siguiente estatua sería la que representa a Buda en el Templo de Primavera de la región de Lushan, en China. Está fabricada en cobre y, al encontrarse en lo alto del edificio, alcanzaría los 153 metros. El lugar de su ubicación es muy famoso por la población china, ya que está junto a unas fuentes termales que creen que cuentan con propiedades terapéuticas.

Buda Daibutsu | Wikipedia (Sandunruki, Creative Commons Attribution 3.0 License

La siguiente nuevamente es un Buda, esta vez el Gran Buda de Ushiku o Ushiku Dabuda, en Japón. Está justamente en la prefectura de Ibaraki y, con sus 120 metros de altura, lo que más impresiona de él es la posibilidad de subir por medio de un ascensor hasta un mirador ubicado a bastante altura.

Laykyun Sekkya | Wikipedia (McKay Savage, Creative Commons Attribution 2.0 Generic license)

Por último, con 116 metros aparece el Buda de Laykyun Setkyar en Myanmar. Se encuentra sobre un pedestal de más de 13 metros y, justo delante de él otra estatua que aparece recostada sobre uno de sus brazos. La vista de ambas desde la lejanía es impresionante, no solo por su tamaño, sino también por ese color dorado de ambas.

Esta lista podría ser interminable, pero, al contrario de lo que podríamos esperar, estatuas tan famosas como la Estatua de la Libertad en Nueva York o el Cristo Redentor de Río de Janeiro no aparecen en los primeros puestos, de hecho, se quedan muy atrás. Quién sabe si algún día estas estatuas nombradas tampoco aparecerán en los primeros puestos.