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Esta es la curiosa historia tras el Pozo Airón de la calle Elvira de Granada

El Pozo Airón es uno de los más conocidos de la ciudad de Granada, sobre todo por la curiosa historia que hay detrás. ¡Es el momento de conocerla! Estamos seguros de que no te dejará indiferente.

Granada

Imagen de Cgbpict en Wikipedia, licencia: CC BY-SA 4.0 Granada

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El hecho de que Granada haya experimentado recientemente un gran número de terremotos ha hecho que muchos bulos aparezcan y, con esto, el miedo se haga presente entre la población. Las redes sociales han tenido que ver en esto, pero esto ya llevaba ocurriendo desde hace mucho tiempo: Con el boca a boca. Una de las creencias populares más sorprendentes, a la par que ligadas a la mitología, la encontramos en el conocido Pozo Airón de calle Elvira, ubicado en Granada. Se decía que tenía el poder de nada más y nada menos que apaciguar los terremotos. ¡Lo que lees! Pero, para comenzar, debemos tener en cuenta que el nombre de este Pozo no es producto de la casualidad.

Existen muchos con ese nombre alrededor del mundo, siendo un homenaje directo a un dios indígena que tiene estrecha relación con el inframundo. Y es que a este dios, Airón, se le rendía culto en fuentes, pozos naturales de gran profundidad e, incluso, en sismas. En muchos lugares, según la cultura popular, se realizaban sacrificios humanos. De esta manera, varios vecinos de Granada decidieron llamar a este Pozo de esta manera en honor a este dios. Esta sima está ubicada en una de las calles más conocidas de la ciudad. Se decía que en ese mismo lugar, se calmaban los temblores que daban lugar a terremotos.

Puerta Elvira | Pixabay

Plinio el Viejo, conocido escritor romano del siglo I, realizó una serie de referencia a estos pozos cuyo poder era el de apaciguar los movimientos sísmicos. ¿Qué hacían exactamente? Dejar salir esas tensiones por sus aberturas. Henríquez de Jorquera, uno de los granadinos más conocidos, habló de este pozo: “Fue hecho para que el aire tuviera salida y aminorara los temblores”. Esta creencia estuvo presente durante muchísimos años. Tanto es así que los terremotos que sacudieron granada a finales del siglo XVIII (sobre todo los que ocurrieron en 1778) fueron tan fuertes porque “el pozo se había cegado”. Los vecinos de Granada estaban verdaderamente enfadados con la situación.

Muchos son los escritos que hablan de este cegado de la sima, que al parecer tuvo lugar varios siglos antes. De hecho, Fray Lorenzo de San Nicolás escribió un libro en 1633. Era de arquitectura y dejaba claro que en 1431 ese pozo ya estaba cerrado. Por lo tanto, los terremotos que sacudieron Granada entre abril y julio de ese mismo año llegaron a alcanzar sorprendentes magnitudes: entre 7.0 y 9.0 en la conocida escala de Richter. De esta manera, tras los terremotos de 1778, muchos habitantes de Granada pidieron que se reabriera esa sima ubicada en la Calle Elvira. Era la única manera factible que encontraban para parar lo que provenía de las profundidades. Según el informe de Joaquín Vaca de Guzmán y Manrique, esta petición fue denegada al rebatir la situación con argumentos meramente científicos y dejando a un lado la leyenda de este pozo.

Esta creencia, a pesar del tiempo, sigue estando muy arraigada entre la población de la ciudad andaluza. Tanto es así que existe una expresión que continúa siendo utilizada desde el siglo XIX. Cuando dices “echar en el Pozo Airón”, se refiere a esos tejemanejes que el gobernante en cuestión no dudaba en ocultar a la propia opinión pública. ¡Algo muy curioso!

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