El geólogo Donald Currey descubrió uno de los árboles más viejos del mundo cuando estaba desarrollando una línea del tiempo glacial en el Pico Wheleer, en Nevada. Para ejecutar la operación utilizó un aparato con un pequeño elemento perforador mediante el cual sacaba muestras de los troncos de los pinos longevos. Por desgracia, el aparato se quedó atascado en uno de los árboles y hubo que talarlo para recuperarlo, con la mala fortuna de que se trataba de un árbol de 4.844 años, el más viejo descubierto hasta el momento.

Otro de los árboles que entra en el ranking de los más antiguos del mundo es Matusalén que, con 4.850 años, está ubicado en las Montañas Blancas, en Nuevo Hampshire. Sin embargo, el árbol que lidera el ranking es un pinus longaeva que lleva 5.067 años sin nombre. El Servicio Forestal de Estados Unidos ha decidido no revelar su ubicación para evitar que sea talado o mancillado y que viva muchos miles de años más en su estado natural. Por ello, tampoco se han difundido imágenes.

Imagen no disponible | Montaje

Aunque el árbol más viejo del mundo es el pino longevo que mencionábamos anteriormente, también hay otros tipos de árboles que viven durante muchos años. Concretamente, la especie populus tremuloides se caracteriza porque de sus raíces nacen más árboles y se expande de una forma asombrosa. Así, aunque este tipo de árboles se vayan desapareciendo, sus clones permanecerán creando más raíces.

Este es el caso de Pando o el Gigante Tembloroso. Se trata de una colonia clonal que ha nacido de un único árbol cuya extensión es de 43 hectáreas y unos 47.000 tallos, aproximadamente. Es un álamo temblón y se encuentra en la meseta de Fish Lake, situada en el centro-sur del estado de Utah. Este conjunto de árboles derivado de uno solo tiene unos 80.000 años.