Dicen que adquirimos nuevos conocimientos diariamente, y también que viajar enriquece el alma, así como tu mente. Nunca es tarde para aprender nuevas cosas sobre la vida.

Viajaste, viajas y volverás a viajar en un futuro, pero, ¿sabes de dónde proviene su nombre?

Este término proviene del catalán “viatge”, y a su vez, del latín “viaticum”, que significa “provisión de dinero para emprender un viaje”, y su raíz, camino. Según explica el portal Deconceptos, un viaje es considerado aquel recorrido geográfico que alguien “realiza de un sitio hacia otro, como el tiempo que insume realizar este trayecto”. Aunque también podemos hacer referencia a los viajes que realizan las cosas al desplazarse: “el agua viajó por la cañería para su consumo”.

Para llevar a cabo un viaje, es decir, viajar, utilizamos cualquier medio de transporte y su duración es diversa dependiendo de lugar al que nos desplacemos.

Viaje | Ana Arh - pexels

Un aspecto que también incumbe a los viajes es el de su objetivo. Cada persona que lo realiza, lo hace con un fin específico: migrar a otra ciudad, trabajar, visitar familiares o amigos, por negocios o por placer. Este tiene que ver con la industria del turismo, la que ayuda que la economía de diversos países aumente considerablemente.

El viaje también se ha convertido en el protagonista de diversas producciones literarias, así como cinematográficas. Viajar en el tiempo es el tema más común, así como también los viajes a rincones secretos.

No nos cabe ninguna duda de que viajar enriquece el alma, y que no hay forma más real de tocar la historia intangible de la Humanidad. Lo hacemos a través de sus museos, de las calles que recorremos y, en definitiva, de las ciudades que visitamos.

Y tú, ¿te animas a hacer tu próximo viaje?