Hace menos de tres meses que se ha inaugurado la nueva biblioteca de Mechelen, un edificio singular lleno de historia. El edificio se llama De Predikheren y fue levantado por la orden de los Dominicos que huían de la reforma protestante que inundaba Países Bajos. Los Dominicos construyeron el monasterio, al que continuaron añadiendo nuevos elementos, incluyendo una iglesia.

Cuando las tropas napoleónicas entraron en Bélgica expulsaron a los monjes y usaron el monasterio a modo de barracones, y más adelante como hospital militar. De hecho, hasta finales de la década de 1970 se continuó usando con ese propósito. A partir de 1980 el edificio queda en el olvido y sin utilidad alguna. Tras casi cuarenta años de abandono, la estructura del edificio había sufrido bastante deterioro y se encontraba muy dilapidado.

Het Predikheren - Mechelen | Foto de Paul Hermans Fuente Wikimedia Commons Licencia CC BY 4.0

En 2010 el ayuntamiento de Mechelen decidió darle la vuelta a esta situación y lanzó un concurso público para que estudios de arquitectura presentasen sus proyectos. La ciudad quería devolver a la vida a De Predikheren. La firma Korteknie Stuhlmacher, afincada en Rotterdam, ganó el concurso y empezaron a trabajar en la remodelación del edificio.

Ni qué decir tiene la cantidad de dificultades con las que se encontraron a la hora de reconvertirlo en una biblioteca. Ya que esa no había sido la finalidad del monasterio en su origen. Tuvieron que lidiar con irregularidades y cómo poder encajar las estanterías que darían hogar a miles de libros.

Interior del Monasterio Foto del Paul Hermans | Fuente Wikimedia Commons Licencia CC BY 4.0

La forma en que se ha hecho el cambio de los libros de la anterior biblioteca a su nueva localización es bastante curiosa. Pues se involucraron los ciudadanos de Mechelen, ya que fueron los propios usuarios de la biblioteca quienes acogieron en sus casas el sin fin de libros que había que trasladar.

El resultado ha sido maravilloso, pues los arcos y la estructura del siglo XVII está visible y se ha respetado la esencia del monasterio en todo momento. En De Predikheren conviven elementos de otra era con las últimas tecnologías que mejoran la experiencia de los usuarios. Pero no es solo una biblioteca, pues cuenta con una cafetería muy hype y un restaurante muy atractivo. Además, también ha espacios que han sido reservados para exposiciones. Se han llegado a celebrar hasta conciertos de Jazz. Podría decirse que estamos ante un edificio multidisciplinar, un centro cultural que se sitúa como el punto de encuentro de Mechelen.

Los arcos del Monasterio | Foto de Paul Hermans Fuente Wikimedia Commons Licencia CC BY 4.0

Por supuesto que no se han olvidado de los más pequeños, pues han acondicionado áreas para que éstos puedan disfrutar de los recursos de la biblioteca con total tranquilidad. En resumen, lo que hasta hace 10 años era un edificio sin utilidad y en un estado deplorable, se ha convertido en el epicentro del panorama cultural de esta pequeña ciudad de la Región Flamenca.