Swimmy nació en Francia en el verano de 2017 gracias a la idea de su fundadora Raphaëlle de Monteynard. Ella contactó con más de 400 propietarios de piscinas en el país francés, llegando así a la conclusión de que era posible llevar esa aventura a cabo. Así, cuenta ya con más de 20.000 usuarios y, por fin, ha llegado a nuestro país.

Tiene una función parecida a otras plataformas de alquiler como Airbnb, pero en este caso se dedica al alquiler de piscinas de particulares. Para poner tu piscina en alquiler, lo único que tienes que hacer es registrarte en su página y completar tu perfil para que sea atractivo y llegue a muchas más personas.

Si estás pensando en alquilar una, tan solo tienes que buscar según la ubicación que mejor te convenga. Dependiendo del propietario podrás tener una serie de comodidades incluidas, como tumbonas, duchas, espacio para hacer barbacoa, acceso al baño? Todo depende de la piscina que elijas, estarán o no los propietarios presentes. También se establece una diferencia entre piscinas que admiten niños y son más familiares, con una capacidad mayor, o piscinas más exclusivas y privadas.

Ya sea para darte un chapuzón y pasar un buen día, o también para cualquier celebración, esta plataforma está comenzando a triunfar en nuestro país, así que, no te lo pierdas.