Negocio familiar y ya casa histórico

Negocio familiar y ya casa histórico

Conoce el histórico negocio familiar situado en el centro de Marbella

La llaman la capital de la Costa del Sol y se ha convertido en un punto de interés turístico para la gran mayoría de los extranjeros. Marbella alberga un sinfín de rincones únicos llenos de historia. Uno de ellos es Hostal Enriqueta, un negocio familiar histórico que se sitúa en pleno centro.

Laura Coca | Madrid
| 14/03/2019
Marbella
Marbella | Herry Lawford – Flickr

Nos remontamos a mitad del siglo XX, a mediados de los sesenta. Marbella regalaba, una vez más, uno de sus mejores climas. Sol radiante por el día, oscuridad elegante por la noche. La ciudad comenzaba a acoger a las más conocidas figuras del mundo del entretenimiento, del arte y de la política. Debido a este auge del turismo, muchas familias marbellíes decidieron emprender sus negocios. Unos negocios que hoy en día no solo forman parte de esta ciudad, sino que continúan ofreciendo sus servicios.

Por aquel entonces, un joven Juan García Parra adquirió una vivienda en pleno centro de Marbella, donde residiría junto a su familia. Con el paso del tiempo, decidió ofrecer la que es ahora la planta baja como hospedaje a los trabajadores marbellíes. De este modo, fundó lo que hoy se denomina Hostal Enriqueta, y lo hizo junto a su mujer quien, curiosamente, recibe este mismo nombre.

Pero lo cierto es que este hostal ha vivido diversas reformas. Juan y su familia aumentaron el negocio hasta las tres plantas con las que cuenta actualmente, y, además, añadieron baño privado a cada una de las habitaciones. Simples pero con un toque andaluz que las hacían únicas. Y no solo eso, sino que además, algunas de ellas contaban con unas vistas espectaculares hacia un patio andaluz que hoy en día se conserva.

Marbella | Laura Coca

Algo que convierte a Hostal Enriqueta en especial es el cariño hacia sus huéspedes, y eso es algo que tanto Juan como Enriqueta demostraron desde su apertura. Tan es así que junto a la recepción en la planta baja se encontraba la cocina y el comedor, un lugar donde Enriqueta cocinaba a diario para su familia y para los trabajadores hospedados.

Ella, dispuesta a que su negocio se convirtiera en un referente de la historia de Marbella, también se encargaba de la lavandería, y lo hacía empleando azulina y añil, que sacaban a relucir el blanco más impoluto de las sábanas. Por su parte, Juan se encargaba al cometido de la recepción y de contactar con la única limpiadora con la que contaban.

Marbella en los 60 | Familia García

Como era de esperar, Hostal Enriqueta comenzó a hacerse un hueco entre los negocios más exitosos del centro de Marbella. Incluso captaron la atención de los turistas, quienes llenaban las habitaciones de este histórico lugar. Estos visitantes decidían salir a conocer la gastronomía de los establecimientos locales. Debido a esto, Enriqueta abandonó su cometido de ofrecer su comida a los huéspedes.

Juan y Enriqueta amaban su negocio. Tanto es así que han inculcado en sus hijos la importancia del legado de este negocio, quienes hoy en día se encargan de continuar con él. Y es que, aunque haya vivido diversas reformas con posterioridad, Hostal Enriqueta aún conserva la estructura y la esencia que un día tanto Juan como Enriqueta sembraron en este único lugar.

Marbella en los 60 | Familia García

Al iniciar este proyecto, el matrimonio comenzó con un sueño que acabaría convirtiéndose en realidad. Y, sin duda, todo ello lo han conseguido gracias al amor y el empeño que un día sembraron y que hoy ha crecido sobre sus raíces en el Casco Antiguo de Marbella.

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