La Estatua de la Libertad, también conocida como Monumento a la libertad, está ubicada en la reconocida y preciosa colina Gellért, es decir, en la parte oeste del río Danubio del centro de Budapest. Puedes observarla de cerca si visitas la Citadella, es decir, la espectacular fortaleza que en un primer instante ocuparon los Habsburgo y, poco después, los soviéticos.

No es ningún secreto que, tras la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos húngaros estaban muy agradecidos por el apoyo que habían recibido de los soviéticos. Gracias a eso, pudieron librarse de la ocupación de la Alemania nazi. Por ese mismo motivo, erigieron esta espectacular estatua con el fin de rendir un claro homenaje a esos salvadores.

Esta Estatua de la Libertad tiene unos 14 metros de altura y está fabricada íntegramente en bronce. Por si fuera poco, está situada sobre un pedestal que cuenta con casi el doble de altura que la propia estatua. Lejos de que todo quede ahí, la inscripción original guardaba un mensaje muy concreto.

Estatua de la Libertad | Imagen en Wikipedia. Autor: Hu Totya | CC BY-SA 4.0

A la memoria de los héroes soviéticos liberadores. El agradecido pueblo húngaro. 1945”, se lee. Unos años después, se pudo apreciar una nueva ocupación. Fue en octubre de 1956 cuando una mera protesta de estudiantes llegó a convertirse en una rebelión activa. Los soviéticos no dudaron en disparar a los habitantes de Budapest desde la misma Citadella. Llegaron a morir unos 20.000 ciudadanos, y otros tantos más lo hicieron en las dos décadas posteriores por este conflicto entre soviéticos y húngaros.

Este hecho histórico finalizó en 1988, cuando los soviéticos llegaron a perder el control. Es entonces cuando los húngaros lograron, finalmente, recuperar tanto Budapest como el resto del país. Por ese mismo motivo, en la inscripción actual de la Estatua de la Libertad podemos leer lo siguiente: “A la memoria de todos aquellos que sacrificaron sus vidas por la independencia, la libertad y la prosperidad de Hungría (1989)”.

Estatua de la Libertad, Budapest | Pxfuel

La Estatua de la Libertad no está sola

Se encuentran otras dos estatuas a su lado. Si te sitúas en la base de esos tres monumentos, podrás llegar a imaginarte la extraña sensación que tuvieron los ciudadanos de Budapest hace unas cuantas generaciones. Con lo cual, es un punto a visitar si decides conocer la ciudad y podrás hacerlo tanto de día como de noche. Las vistas de la ciudad son sencillamente increíbles.