La noche de Halloween es conocida a nivel mundial, aunque bien es cierto que no en todas partes recibe el mismo nombre ni se celebra de la misma manera. En algunas zonas de España, por ejemplo, Halloween queda en segundo plano. Allí se celebra más su fiesta autóctona: la Castañada. Pero pese a eso, cada año va ganando más peso en nuestro país. Y, como decíamos, también alrededor del mundo.

Así pues, la noche de Halloween salen a la calle muchas personas disfrazadas. Los hogares se decoran con calabazas, arañas etc. y se celebran muchas fiestas de terror. Pero una buena fiesta o tradición no sería lo mismo sin sus platos típicos. Y de eso es precisamente de lo que vamos a hablar en las próximas líneas.

Para empezar, vamos a hablar de las candy apple o toffee apple de Estados Unidos. Como es temporada de manzanas, en el norte de América aprovechan para bañar estar frutas en caramelo y disfrutarlas la noche de Halloween. Además, cocinan mucho con calabaza y hacen recetas como el flan de calabaza.

Si vamos hacia el sur del continente americano nos encontraremos el pan de muerto mexicano. En este país en concreto lo que celebran no es Halloween sino el Día de los Muertos... un día en el que tratan de recordar a las personas que ya no están con mucha alegría. Y lo hacen, entre otras cosas, con ese pan dulce y blandito.

Pan | Pixabay

En Ecuador el Día de los Muertos lo celebran con colada morada, que es una bebida de color morado hecha a base de frutas típicas, especias y harina. Esto, además, se toma acompañado de guagas de pan que son unos panecillos en forma de muñeca muy coloridos.

Si nos vamos algo más lejos llegamos a Reino Unido, donde toman bonfire toffee, que es una especie de caramelo de color oscurso. En Irlanda lo que celebran es la noche de Todos los Santos y ese día comen Barmbrack, que es un pan de frutas.

En Portugal lo que comen el día 1 de noviembre es un bollo hecho con grosellas, pasas y algunas especias que se llama Pão-por-Deus y en Italia unas galletas llamadas Dolci dei morti. Si hablamos de España, entonces nos encontramos con panelletes, huesos de santo o buñuelos.