SkyView es, además de una de las atracciones más fascinantes de Estocolmo, un punto de referencia en la ciudad. Un telecabina construido en la ladera sur del Globe Arena, el edificio hemisférico más grande del mundo. La silueta del Globe, con su forma esférica, es uno de los iconos más conocidos de la capital de Suecia.

La esfera tiene una forma perfecta, algo poco común en arquitectura, y es realmente sorprendente, una construcción en sí, bastante inusual y espectacular. Inaugurado en 2010, la construcción del techo se reforzó con 42 toneladas de acero y luego fue montado con otras 70 toneladas de rieles en la fachada. Todo transportado mediante helicópteros e instalado por un equipo de escaladores profesionales de montaña.

Las góndolas de vidrio fueron especialmente diseñadas para el SkyView, y construidas por fabricantes de ascensores de esquí en Östersund. No hay otra atracción similar en ninguna otra parte del mundo. Sin duda, una difícil construcción que actualmente nos permite disfrutar de las mejores vistas de Estocolmo y sus barrios.

El Globe fue pensado en principio para acoger partidos de hockey sobre hielo, pero finalmente, y gracias a su capacidad para 16.000 espectadores, se utiliza para cualquier tipo de evento que llegue a la ciudad, ya sea deportivo, musical, o de temporada, incluso fue sede del Festival de Eurovision en el año 2000 (y lo volverá a ser en 2016, ahora rebautizado como Ericsson Globe).

Lo más impactante es subirse al ascensor del SkyView, dentro de dos góndolas también esféricas y acristaladas, cada una con capacidad para 16 personas, que circulan por raíles por el exterior del Globe y que llegan hasta lo más alto del edificio. El ascensor, con más de 100 metros de recorrido, y a una altura interior de 85 metros, tarda unos 20 minutos en subir y bajar por el mismo tramo. Desde arriba, a 130 metros de altura, es posible contemplar una panorámica total de la preciosa ciudad de Estocolmo en cualquier dirección e incluso ver a lo lejos las centelleantes luces del archipiélago.

Desde el vértice la vista abarca toda la ciudad. Las dos góndolas SkyView salen cada 10 minutos, y el recorrido total dura unos 30 minutos e incluye un audiovisual sobre la construciión del edificio. Además encontrarás restaurantes, cafetería y una tienda de souvenirs adyacentes. Los titulares de la Tarjeta de Estocolmo montan de forma gratuita, pero sólo si hay espacio. No hacen prereserva, hay que acercarse a la taquilla. La Stockholm Card es una tarjeta turística que incluye en su precio el transporte por la ciudad, entradas a los museos y atracciones gratuitas además de otras ventajas.

El horario de apertura es de lunes a viernes de 9.30 a 19 h., y los sábados y los domingos de 9.30 a 17 h. La salida de la última góndola es a 10 minutos antes de la hora de cierre. Para llegar al SkyView solo hay que coger el metro hasta la parada Globen. Los viajes en el SkyView se suelen reservar a través de Internet, en especial durante la temporada de vacaciones, de lo contrario corres el riesgo de ver la góndola solo desde abajo.

Eso si, no esperes ninguna ración de adrenalina. La subida y la bajada son lentas, aquí solo hay que dejarse llevar por el panorama.

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SkyView Stockholm Globe Arena