La nieve es tan divertida como preciosa... y peligrosa! No estamos preparados para tanto extremo y debemos cuidarnos bien. Claro que además ir a una estación de esquí implica algunas cosas más que debes tener en cuenta. En todo caso, cuidados y previsión. Hacer la maleta para ir a la nieve requiere de estos diez básicos que debes tener en cuenta. Anótalos y cuando estés preparando la maleta tenlos en cuenta antes de empezar, lo agradecerás una vez allí.

Cremas solares y protector labial

Aunque estés acostumbrado a tomar el sol en la playa y ponerte como un torrezno, la nieve quema. Y quema mucho. Por eso uno de los básicos, fundamentales, imprescindibles, son los protectores solares. Pero no cualquier protector solar, uno bueno y que te cuide la piel. Si encuentras, que los hay, de protección 90 no lo dudes. Como sabes los protectores solares indican no la cantidad de protección si no el tiempo que te protegen. Piensa que estarás esquiando mucho tiempo y probablemente no te vayas a parar mucho a ponerte crema. Sea como sea, procura tener tu piel protegida del sol y del viento lo más posible. Y lo mismo con los labios, que sufren antes que ninguna otra parte de la cara el frío. Un buen protector labial que puedas llevar en un bolsillo lo vas a agradecer.

Gafas de Sol

Al igual que la piel, los ojos pueden sufrir mucho con el brillo del sol, los reflejos en la nieve blanca. Aquí la única solución son unas buenas gafas de sol. De hecho te van a resultar imprescindibles. Absolutamente imprescindibles. No sólo unas gafas de ventisca o solo para evitar el viento, unas que te protegen de los rayos UVA en todo momento, también cuando pares a tomarte un caldo caliente o a sentarte en una terraza a pie de pistas. No te quites las gafas para nada y evitarás males mayores que te pueden dejar marca para toda la vida.

Guantes, calcetines, gorro

Las partes del cuerpo donde más sufrirás el frío de las alturas, de la nieve, son los pies, las manos y la cabeza, por donde perderás el calor y donde además te expones a ese dolor del frío. No hace falta que te contemos lo que puede pasar además si se te congelan los pies y las manos. A veces las temperaturas de una estación de esquí son extremas, y aunque no lo sean, esquiar sin guantes o sin gorro a menudo no es una experiencia recomendable. No olvides unos buenos guantes, ni unos buenos, muy buenos calcetines que ten mantengan los pies secos y calientes. Ni un gorro que evite que pierdas calor corporal.

Un casco!

Completa tu equipo siempre con un casco. Y hay miles de cascos de todo tipo (incluso divertidos) para proteger tu cabeza ante cualquier incidente. Y los accidentes ocurren incluso a los más profesionales, ya sabes. Aunque nos apetece muchas veces sentir el viento en la cara, o esquiar con la melena al viento, un encontronazo con un esquiador despistado, perder el control por una placa de hielo, un bandazo con el cansancio pueden llevarte al suelo o contra una pared o un árbol. Estar preparado para cualquiera de estas contingencias y llevar casco puede salvarte la vida.

Un bañador

Ríete, pero hoy en día muchísimos hoteles de las pistas de esquí cuentan con un spa, un pequeño balneario, un lugar de aguas termales... para el momento en que se cierran pistas y todos volvemos como locos a entrar en calor y ponernos cómodos. Se ha convertido en algo fundamental del placer de una escapada a la nieve. Llevar un bañador, que no ocupa nada, te evitará morderte las uñas si no contabas con esos momentos de placer de un spa. Las toallas no, que ocupan mucho y ya te las darán el hotel.

Lectura y entretenimiento

Y como la noche es larga y las pistas cierran a media tarde, no dudes en meter en tu maleta algo de entretenimiento. Tu mejor libro, esas revistas a las que querías echarles un ojo, tu tablet con películas o series... la noche es larga hasta que abren las pistas y si no tienes planes de salir por la noche, vete preparado para unas pocas de horas de paz, tranquilidad, cine, lectura... para recuperarte y volver a pista por la mañana.