Tener pueblo es algo precioso, sobre todo en verano. Ofrece una serie de cosas que no podemos encontrar en las grandes ciudades, ni siquiera cuando se vacían. Por eso es normal que sean tantas las personas que deciden dejarlo todo y marcharse al pueblo cuando cogen vacaciones, y por eso cuesta tanto despedirse de ellos cuando regresa la rutina. Para despedir este verano por todo lo alto y las geniales semanas que hemos pasado en nuestros pueblos, te proponemos 5 planes que encajan con todo esto de lo que hablamos.

1. Prepara una excursión: seas de donde seas, cerca de ti tendrás algún paraje natural o algún lugar turístico que merezca la pena visitar. Tanto si lo has hecho alguna vez en tu vida como si es un descubrimiento nuevo, te va a sentar muy bien hacer un bocadillo, coger una mochila, sacar el coche a la carretera y animarte a hacer una pequeña excursión que te haga disfrutar de nuevo del sol y del verano, ahora que todavía hace buena temperatura.

Mojácar | Wikipedia (INDALOMANIA)

2. Comida de despedida: seguramente hayas pasado el verano rodeado de grandes amigos y amigas, también de algunos familiares, pero no por ello tienes que dejar de plantearte lo bien que os va a venir a todos tener una última comida de despedida que simbolice algo así como “¡hasta el verano que viene!”. Recordar los momentos que habéis pasado en las últimas semanas y plantearos alguna escapada durante el invierno son algunos de esos temas de conversación que os harán sentir un poco mejor.

Níjar | Wikipedia (ANE)

3. La última fiesta: tu pueblo, como todos los demás pueblos de España, tendrá alguna celebración a lo largo del verano en la que todos os vestiréis para la ocasión y disfrutaréis de una buena verbena durante un par de días. Quizá ya haya pasado, o quizá todavía esté por venir. En el caso de haberte despedido de estos días festivos, no pierdas la ocasión de vivir un momento parecido en otro pueblo cercano al tuyo. Busca esa última fiesta del verano, reúne a los amigos y celébralo como si no hubiera más veranos después de este.

Pedraza | Wikipedia (David Daguerro)

4. Empápate de tu pueblo: toma un día cualquiera, aunque mejor si es en fin de semana, y dedícate a pasear las calles tranquilamente y a recorrer los bares que existen en ellas. Charlarás con personas que llevas conociendo de toda la vida y será un momento de relajación absoluta, pues dejarás de pensar en la rutina que te espera para concentrarte únicamente en conversaciones improvisadas que seguramente no tengas muy a menudo.

Sepúlveda | Wikipedia (Iñigo Lasheras)

5. Tranquilidad en casa: una de las razones por las que amamos los pueblos es por la tranquilidad que encontramos en ellos, sobre todo si no son nuestro lugar habitual de residencia. Por eso, de pocas cosas disfrutamos más que de un día de tranquilidad en casa, desayunando en el patio o en el jardín, leyendo un libro, viendo una película o simplemente sentados, con el aire de los últimos días de verano sobre nosotros.