La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales del 9 de noviembre plantea muchísimas dudas para los estadounidenses, pero también para todos aquellos extranjeros interesados en visitar el país. ¿Afectará el cambio de gobierno a los viajes a Estados Unidos?

Si bien es pronto para conocer las medidas que tomará la administración Trump en un futuro próximo, sí que podemos esperar una serie de consecuencias previsibles para el turismo si el magnate decide perseverar en algunas de las posturas más polémicas adoptadas durante la campaña electoral.

Enumeramos algunos de los efectos que podemos esperar de la llegada de Trump a la Casa Blanca:

1. Se podrían encarecer los vuelos a Estados Unidos

Imagen no disponible | Montaje

Una de las consignas más repetidas de Donald Trump en los actos de campaña electoral ha sido la necesidad de volver a traer la producción industrial y empresarial a Estados Unidos. Es previsible que el nuevo presidente adopte medidas proteccionistas que favorezcan a aquellas compañías que estén localizadas en el país. Actualmente, existen numerosos conflictos judiciales entre aerolíneas americanas y extranjeras, como Emirates o Qatar Airways, que quieren mantener su derecho a operar en territorio estadounidense.

Hasta ahora, la administración Obama se había puesto del lado de las empresas extranjeras, pero no sería descabellado imaginar que el nuevo presidente favoreciera esta vez a las aerolíneas americanas. Si se redujera el número de compañías aéreas que tienen permiso para establecer rutas con Estados Unidos, la consecuencia directa sería el aumento de precios por una menor competencia.

2. Se devaluaría el dólar

Imagen no disponible | Montaje

En esta ocasión, se trataría de una consecuencia positiva para los turistas que visiten el país. En los últimos años, el dólar ha experimentado un comportamiento bastante estable, incluso de crecimiento. Sin embargo, debido a las posturas proteccionistas mencionadas en el punto anterior, cabe esperar que el presidente Trump trate de disminuir la importación y aumentar la exportación.

Este tipo de medidas sólo tendría éxito devaluando el dólar para que los productos estadounidenses puedan competir en el exterior. En este escenario, los turistas extranjeros podrían comprar más cosas en Estados Unidos, ya que les favorecería el cambio desde divisas como el euro. Eso sí, los turistas americanos que viajen a otros países podrían verse seriamente perjudicados por el efecto contrario.

3. Podría aumentar la petición de visado para ciertos turistas

Imagen no disponible | Montaje

En los últimos años, ha aumentado el número de países cuyos habitantes pueden viajar como turistas a Estados Unidos sin necesidad de visado. Teniendo en cuenta la postura adoptada en campaña por Trump con respecto a la inmigración, es previsible que esta tendencia dé un vuelco hacia el sentido opuesto. Es probable que las autoridades estadounidenses vuelvan a pedir visados a turistas de ciertos países, especialmente los árabes.

4. Se endurecerían los controles en aeropuertos

Imagen no disponible | Montaje

No han sido pocas las intervenciones públicas en las que Donald Trump ha relacionado el aumento de ataques terroristas en Estados Unidos con la inmigración musulmana. Previsiblemente, el nuevo presidente querrá controlar aún más quién entra en el país. En este sentido, no sería de extrañar que se endurezcan las medidas de seguridad en los aeropuertos estadounidenses.

5. El miedo a la inestabilidad

Imagen no disponible | Montaje

Para bien o para mal, nadie sabe cómo afrontarán los Estados Unidos esta nueva etapa. Los principales indicadores económicos han recibido con escepticismo al nuevo presidente electo, señal inequívoca de la incertidumbre que plantea este nuevo escenario. Los viajeros prefieren visitar lugares que perciban como estables y seguros, por lo que cualquier variación en este sentido podría repercutir negativamente en el turismo. Aun así, lo más probable es que la propia fortaleza del país despeje pronto cualquier posible miedo.