¿Te gusta mimetizarte tanto con el entorno que necesitas ser un local? En Londres no lo tendrás muy fácil, ya que hay que estar acostumbrado a moverse por una de las mayores ciudades del mundo. Pero eso no quiere decir que sea un imposible. Basta con seguir, por ejemplo, estos doce consejos.

1. Un londinense jamás camina lentamente por las calles. Siempre va con pinta de agobiado y a una velocidad que pareciera que lleva patines en los pies.

2. Evitarás como si fuera el mismísimo infierno atravesar Picadilly Circus. Directamente hagamos como que no existe más allá que bajo tierra, como estación de Metro, y solo para pasar por ella.

Imagen no disponible | Montaje

3. Te parece normal que te cobren ocho libras por un sándwich simple de atún en una rebanada de pan de molde cortada por la mitad en cualquier pub. Así que no pongas muecas cuando te llegue la cuenta.

4. En Reino Unido se deja al menos un 10% de propina. Siempre. Así que ve haciendo cuentas que, una vez te llegue la factura del pub, tocará añadir un extra.

5. Si llueve, miras al cielo con resignación, para dejar que siga el tópico y la creencia de que en Londres llueve mucho (estadísticamente, llueve más días en Roma o en Bruselas).

Imagen no disponible | Montaje

6. No se te ocurre montar en transporte público sin la Oyster Card bien agarrada. El susto del precio (se multiplica por dos) es lo bastante gordo.

7. Aprender la diferencia entre black cab y minicab, los dos tipos de taxis de Londres. El primero, el más conocido y clásico; los segundos, más baratos y con menos estilo británico.

8. El auténtico londinense no solo no tiene vergüenza sino que disfruta tomando el sol en ropa interior (de marca, por supuesto) en su parque preferido. Siempre has de tener un parque preferido.

Imagen no disponible | Montaje

9. El día de marcha es el jueves. Esa noche es la que debes reservar para las jornadas más locas. Viernes y sábados no están mal, pero muchos los prefieren pasar en casa o en el barrio con los amigos. El pub es sagrado.

10. Aprende los nombres de las calles principales con acento londinense, que no tiene por qué ser el inglés correcto, sino la forma abreviada y rápida de llamar a los sitios en la capital. ¿Leicester Square? Leistah. ¿Gloucester Road? Glostah.

Imagen no disponible | Montaje

11. No se te ocurrirá ver una película en Leicester Square, con precios imposibles en sus cines. En todo caso, te vas a Curzon o a Picturehouse.

12. Anda por Covent Garden como si supieras a dónde vas. Sí, es un jaleo imposible de calles incluso para los propios londinenses, pero mirar el plano, incluso en el móvil, es de turistas. ¡Arg!