Uber ha reconocido las malas prácticas recogidas en los Papeles de Uber, una investigación coordinada por The Guardian y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), y asegura que dichas conductas han cambiado desde que el nuevo consejero delegado, Dara Khosrowshahi, tomó las riendas de la compañía en 2017.

"No han faltado informaciones sobre los errores de Uber antes de 2017", asevera en un comunicado la vicepresidenta senior de Asuntos Públicos de la firma con sede en San Francisco, Jill Hazelbaker. "Hace cinco años, esos errores culminaron con uno de los más infames ajustes de cuentas en la historia de los negocios en Estados Unidos", afirma. Se refiere a la salida de la compañía del fundador y antiguo consejero delegado, Travis Kalanick, precisamente por escándalos similares en 2017.

La encargada de comunicación de la multinacional lamenta todas las informaciones publicadas este domingo, en una gran colaboración periodística de la que han tomado parte laSexta y El País, aunque apunta que en el último lustro las cosas han cambiado y que ahora la compañía cumple con los máximos estándares. "Cuando decimos que hoy Uber es una empresa diferente, lo decimos literalmente: el 90% de los empleados actuales se unieron después de que Dara (Khosrowshahi) se convirtiera en CEO", señala.

Los Papeles de Uber han mostrado cuál fue la estrategia de la compañía para crecer y expandirse entre los años 2013 y 2017, después del análisis de más de 124.000 archivos por parte de más de 180 periodistas de 44 medios en 29 países. Los correos y documentos obtenidos muestran los trapos sucios de la compañía, que no dudaba en saltarse la ley, ocultar delitos o presionar a gobiernos para conseguir cambios legales que les beneficiasen.

"No excusamos ni excusaremos comportamientos anteriores que no se alinean con nuestros valores presentes. En lugar de eso, pedimos al público que juzguen por lo que hemos hecho en los últimos cinco años y por lo que haremos en los siguientes", concluye la portavoz de Uber.

Kalanick niega todo

Por otro lado, el fundador de la compañía, Travis Kalanick, ha emitido un comunicado en el que niega todas acusaciones y que apunta que la expansión fue llevada a cabo por "centenares de líderes en docenas de países", por lo que se exime de responsabilidades. En la citada nota señala que ni él ordenó el uso de la aplicación Greyball para distraer a las autoridades ni del conocido como "botón del pánico" para evitar que los gobiernos pudieran registrar las sedes de la compañía.

"No me sorprendería saber que los mismos reporteros e individuos relacionados con la investigación del ICIJ en este asunto utilicen Uber ellos mismos de manera regular, demostrando, precisamente, lo importante que Uber se ha hecho en todo el mundo", dice.