Documentos internos de Uber revelan cómo la empresa tecnológica de transportes intentó explotar la presión social para favorecer su imagen con la intención de volver a implantarse en España. Fue en diciembre de 2014, cuando el juzgado número 2 de lo Mercantil de Madrid acaba de firmar un auto con medidas cautelares en el que ordenaba a Uber a cesar su actividad en toda España. Nada que pudiera frenar a la compañía californiana, que solo un día después ya intentó tejer una estrategia con la que volver a operar en nuestro país.

La manera 'oscura' de conseguirlo es lo que podemos saber ahora gracias a los Uber Files, investigación liderada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y The Guardian a raíz de una filtración a este periódico inglés, y que revela las estrategias de presión y técnicas que utilizó la empresa para favorecer su mercado.

Lo puedes ver en el vídeo que encabeza estas líneas: tras conocerse la noticia de la prohibición en España, el 10 de diciembre de 2014, el departamento de Políticas Públicas para el Sur de Europa envió un mensajes de correo electrónico en el que se argüía cómo volver "más agresivos" que nunca, basándose en un supuesto apoyo social de su parte: "Después de leer post de Facebook, tuits… puedo decir que la gente está con nosotros".

Así comienza su análisis estratégico de relaciones públicas, que prosigue de la siguiente manera: "Ellos [los españoles] están enfadaos con la decisión del juez, no quieren que se cierre Uber (...) Comparan incluso esta decisión con el régimen de Chávez (..). Creo que es una oportunidad para hacer saber a las autoridades que los españoles apoyamos a Uber y que queremos tener libertad de expresión". A continuación, remata su conclusión: "Creo que es el momento de ser un poco más agresivos", expresa el mensaje, digido a altos directivos de la compañía.

En ese mismo correo llegan a valorar cómo aprovecharse de la situación que vive el país: "El argumento de que mucha gente en España no tiene trabajo y conduce Uber para sobrevivir puede servir para calar en la opinión pública y hacer que opine. La sociedad española es muy sensible con este tipo de cosas".

Tras ese punto, deciden a quién dirigirse: "Creo que ahora es el mejor momento para poner incluso más presión en los políticos y es lo que debemos hacer. Tienen miedo de que la gente vuelva a ponerse en su contra".

En dicho correo incluso se citaba qué acciones se desarrollarían para acometer su objetivo, entre los cuales se encuentra dirigirse a la política: enviar una carta a las partes interesadas "con una explicación de lo que está pasando". Y fijan su prioridad: "El primer objetivo deben ser los que forman parte del grupo de trabajo en Barcelona".

La ida y vuelta de Uber a España tras su prohibición

Uber había desembarcado en España en 2014 con Uber Pop. Primero en Barcelona, en abril. Después en Madrid, en septiembre. Era la primera vez que la gente, desde su móvil, podía pedir un servicio de taxi, más barato y conociendo el precio de antemano. El sector del taxi tradicional, ya alertado por lo que venía pasando en otras ciudades, se encendió enseguida. Allí por donde pasaba Uber, el taxi lo acogía con recelo o directamente en contra denunciando competencia desleal.

Los taxistas iniciaron una batalla judicial que les salió bien... durante un tiempo. El juez titular del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Madrid escuchó la petición de medidas cautelares que la Asociación Madrileña del Taxi planteó como paso previo a una demanda contra Uber y a principios de diciembre ordenó el cese inmediato de su actividad en España.

En el auto, el juez consideró que la empresa californiana, "domiciliada en el paraíso fiscal estadounidense de Delaware", estaba ejerciendo competencia desleal y ocasionando daño a los titulares del servicio de taxi. No fue el único sitio de donde Uber fue expulsado, debido a su costumbre de implantarse en las ciudades aunque su actividad no estuviera siempre en el marco de la legalidad.

En 2016 lograron volver a Madrid pero como Uber X y con una fórmula que sí se adaptaría a la legalidad, las conocidas licencias VTC (Vehículos de Transporte con Conductor), que ya existían de antes pero no se usaban para servicios de taxi. En Barcelona, el regreso se dio dos años después. Uber está presente hoy en 80 ciudades españolas.

Puedes seguir toda la información de Uber Files aquí en laSexta.com, en el especial informativo de este domingo a las 20h, y en toda la programación de laSexta en los próximos días.