Para esta cuarta edición la gente del Mad Cool se inventó una Welcome Party en el propio recinto. Convertido en un festival de cuatro días ayer tocaban dieciséis grupos, algunos tan potentes como The Cat Empire, Lykke Li o Bring Me The Horizon, pero todas las miradas estaban centradas en Rosalía.

Dos años viviendo con intensidad el fenómeno Rosalía desde que en 2017 sacara 'Los Ángeles' hasta este 2019 en el que ha tocado en Coachella, Glastonbury, ha sido portada de Vogue y nombrada "reina del pop español" por The New York Times.

Las expectativas eran grandes y en mi opinión se cumplieron. Rosalía tiene una propuesta muy original acompañada de mucho magnetismo. Poco más de una hora de concierto en el que cantó y bailó lo mejor de su ajustado repertorio.

Arrancando con 'Pienso en tu mirá' pasando por 'Bagdad', 'Barefoot In The Park' y el potente cierre en el que tocó encadenadas 'Con altura', 'Aute Cuture' y 'Malamente'.

Un concierto en el que algunas bases estaban pregrabadas y Rosalía aparecía acompañada de dos coristas, dos palmeros, seis bailarinas y El Guincho controlando toda la música.

Mucho baile, mucha pose perfecta para Instagram y muchas uñas con colgantes fue lo que ofreció una Rosalía que no paraba de sonreír y que de vez en cuando cogía el micrófono para desplegar su preciosa voz.

Un show trepidante en el que Rosalía me hipnotizó por momentos mientras me recuperaba del fiestón que armaron The Cat Empire, el verdadero conciertazo de la noche.